El fuerte sismo de 6.5 grados en la escala de Richter que sacudió la región de San Marcos, en el sur de México, ha dejado un saldo trágico de dos víctimas mortales y más de 500 viviendas con daños severos, según las últimas cifras oficiales.
El temblor, que se registró en la madrugada del miércoles, provocó el derrumbe de varias estructuras y dejó a cientos de familias sin hogar. Las autoridades locales han activado los protocolos de emergencia y están trabajando arduamente en las labores de rescate y asistencia a los afectados.
"Lamentablemente, tenemos que informar del fallecimiento de dos personas a causa de este sismo. Nuestras más sinceras condolencias a sus familiares y seres queridos", declaró el gobernador de San Marcos, Miguel Ángel Riquelme, en una conferencia de prensa.
Según los reportes, cuatro personas resultaron heridas y fueron trasladadas a centros médicos de la región para recibir atención. Los daños materiales son cuantiosos, con más de 500 viviendas que sufrieron desde fisuras en las paredes hasta derrumbes parciales o totales.
Los equipos de rescate y las brigadas de emergencia trabajan sin descanso para asistir a los damnificados, brindar alojamiento temporal, suministros y atención médica a quienes lo necesitan. Además, se han habilitado albergues y centros de acopio para recibir donaciones y coordinar los esfuerzos de ayuda.
"Estamos movilizando todos nuestros recursos para atender esta situación de emergencia. Nuestro compromiso es brindar todo el apoyo necesario a las familias afectadas y reconstruir lo antes posible las zonas más dañadas", agregó el gobernador.
Las autoridades han hecho un llamado a la población a mantenerse alerta y seguir las indicaciones de los equipos de emergencia. Asimismo, han solicitado la colaboración de la ciudadanía para facilitar las labores de rescate y asistencia humanitaria.
Expertos en sismos han señalado que este temblor se produjo por el movimiento de las placas tectónicas en la región, lo que suele generar este tipo de eventos sísmicos de magnitud considerable. Afortunadamente, no se han reportado daños a infraestructura crítica como carreteras, hospitales o centros de abastecimiento.
No obstante, el impacto en las viviendas y la pérdida de vidas humanas es un duro golpe para la comunidad de San Marcos, que ahora enfrenta el desafío de la reconstrucción y la recuperación en los próximos meses.


