El presidente de la Asamblea Nacional de Diputados, Jorge Herrera, dio inicio a la segunda legislatura con un discurso que intentó marcar un nuevo comienzo para el órgano legislativo, aunque aún arrastra pendientes del primer periodo.
Herrera reconoció que el inicio de su gestión fue complejo, marcado por el rejuego político y la pelea por el control de las comisiones permanentes. Sin embargo, defendió su trabajo y aseguró que en estos meses se aprobaron más leyes que en los últimos dos años, otorgándose una calificación de 4.
En su mensaje, el presidente de la Asamblea habló de los temas que estarán en la agenda para este año, entre ellos la educación, el acceso a agua potable, la reducción de precios de medicamentos, ajustes a la descentralización, el fortalecimiento de las recaudaciones del Estado y cambios a la carrera diplomática y consular.
Uno de los anuncios más destacados fue la impulsión de la producción y comercialización de bioetanol, un proyecto que será debatido en un foro público el 15 de enero para escuchar posiciones a favor y en contra antes de seguir avanzando con la normativa.
Sin embargo, el discurso también dejó silencios incómodos. El reglamento interno de la Asamblea, una de las grandes promesas del arranque, sigue sin discutirse. Herrera aseguró que no le tiene miedo al tema, pero lo cierto es que pasa el tiempo y el documento no llega al pleno.
Además, más de 80 anteproyectos de ley quedaron engavetados al cierre del primer periodo y ahora regresan a la mesa, en medio de una Asamblea que sigue bajo la lupa de la gente.
Herrera habló de una nueva oportunidad, de corregir errores y de hacer las cosas mejor. La ciudadanía, mientras tanto, sigue esperando que esta vez el discurso camine junto a los hechos y no se quede, otra vez, solo en palabras.












