El Gobierno español ha anunciado que este mes de enero aprobará una nueva normativa que limitará los intereses de los créditos al consumo y obligará a que en la promoción de créditos rápidos, microcréditos o tarjetas 'revolving' se informe no solo de la rapidez de acceso al préstamo, sino también de sus condiciones.
Esta medida llega con retraso, pues la transposición de la Directiva de Crédito al Consumo tenía que haberse realizado el pasado 20 de noviembre. Según la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), este tipo de préstamos "son muy desesperados" y contratados a menudo por consumidores vulnerables que, movidos por la inmediatez, olvidan lo que están pagando por esos préstamos, con intereses que "rozan la usura".
De acuerdo a los datos de Asufin, los precios de los minicréditos han subido este año de forma significativa. El préstamo a 30 días, el más habitual, ha pasado a tener una Tasa Anual Equivalente (TAE) media de 3.417,40%, un 138% más que el año pasado. Incluso los préstamos a 60 días tienen una TAE media del 1.492,60%, un 213% más que en 2022.
Estas tasas implican que si se piden 300 euros a devolver en 30 días, el coste para el solicitante es de 103,42 euros. Y si se solicitan a 60 días, la media es de 141,20 euros.
La presidenta de Asufin, Patricia Suárez, ha recordado que en países como Portugal se limitan los intereses de este tipo de créditos, lo cual da mayor protección a los consumidores. Suárez considera que este tipo de préstamos "son muy desesperados" y a menudo contratados por personas vulnerables que olvidan los altos costos que conllevan.
El anuncio del Gobierno de limitar estos intereses abusivos llega tras años de denuncias por parte de organizaciones de consumidores sobre las elevadas tasas aplicadas en los créditos rápidos y tarjetas revolving. Expertos señalan que esta medida es necesaria para proteger a los sectores más vulnerables de la población que recurren a este tipo de financiación de emergencia.












