El Gobierno nacional ha oficializado la reforma de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), detallando los cambios en las competencias y responsabilidades de este organismo clave. La medida, que entra en vigor de manera inmediata, busca modernizar y fortalecer las capacidades de inteligencia del Estado.
Según lo informado, la SIDE pasará a denominarse Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y tendrá un amplio abanico de nuevas funciones. Entre ellas, se destaca el monitoreo y análisis de amenazas a la seguridad nacional, la prevención de actividades terroristas y la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Asimismo, la AFI tendrá la responsabilidad de recopilar, procesar y difundir información estratégica para la toma de decisiones del Poder Ejecutivo. Esto incluye el seguimiento de conflictos internacionales, la detección de actividades de espionaje y la protección de infraestructura crítica.
"Esta reforma es fundamental para que nuestros servicios de inteligencia puedan hacer frente a los desafíos del mundo actual", explicó el ministro a cargo de la SIDE. "Necesitamos una agencia más ágil, con mayores capacidades y un claro marco legal que garantice el respeto a los derechos humanos".
La medida ha generado debates y críticas en algunos sectores, que cuestionan el potencial abuso de poder y la falta de controles suficientes. Sin embargo, el Gobierno asegura que se han establecido mecanismos de supervisión y rendición de cuentas para evitar excesos.
"Entendemos las preocupaciones, pero esta reforma es necesaria para fortalecer la seguridad nacional y proteger a los ciudadanos", afirmó el funcionario. "Trabajaremos de manera transparente y con pleno respeto a las libertades individuales".









