El papa León XIV hizo un llamado este jueves a apostar por el perdón y el diálogo como caminos para construir la paz, advirtiendo que el mundo no se transforma mediante la violencia ni la confrontación.
Durante la primera misa del año, celebrada en la basílica de San Pedro y que coincidió con la 59na. Jornada Mundial de la Paz, el pontífice sostuvo que la salvación no llega a través de las armas ni del sometimiento, sino mediante el esfuerzo constante por comprender, reconciliar y acoger a todos sin temor ni cálculos.
"La paz sea con todos vosotros. Hacia una paz desarmada y desarmante", fue el título del mensaje que León XIV publicó el pasado 8 de diciembre con motivo de esta conmemoración. En ese texto, el papa alertó sobre el avance de discursos sin esperanza y expresó preocupación por el aumento del gasto militar global, que creció un 9,4% durante 2024.
Para el papa, tratar la paz como un ideal lejano termina por normalizar la guerra y debilita la capacidad de imaginar soluciones distintas. También manifestó inquietud por la creciente inestabilidad internacional y por el uso recurrente del argumento de la amenaza externa para justificar el fortalecimiento militar.
En su homilía, León XIV citó a San Agustín y destacó que uno de los rasgos esenciales de Dios es la gratuidad de su amor, manifestada en la imagen de un niño indefenso en el pesebre. Ante unos 5.000 fieles, describió el nuevo año como "un camino abierto, por descubrir, en el que aventurarnos, por gracia, libres y portadores de libertad, perdonados y dispensadores de perdón".
El papa animó a los creyentes a profundizar en la fe y a asumir una idea de paz "desarmada y desarmante", especialmente en favor de los más vulnerables. Este llamado cobra un significado especial en el contexto del Jubileo iniciado por su predecesor, el papa Francisco, que se acerca a su cierre el próximo 6 de enero.










