República Dominicana ha logrado una reducción significativa de la mortalidad neonatal durante el año 2025, como resultado de las acciones y estrategias implementadas a través del Servicio Nacional de Salud (SNS). Según los datos del Boletín Epidemiológico de la Semana 51, se produjeron 294 muertes neonatales menos que en el año 2024, lo que representa una disminución del 16%.
Este logro se debe a los esfuerzos del Gobierno dominicano por fortalecer la atención de las madres y sus recién nacidos. La Dirección Materno Infantil y Adolescentes ha desarrollado programas especializados en hospitales de la Red Pública, enfocados en mejorar la calidad de la atención materno-infantil y el cuidado integral de los recién nacidos enfermos.
La estrategia implementada se basa en cinco pilares principales: infraestructura e innovación, alianzas estratégicas para educación, traslados oportunos y adecuados, prevención de las infecciones asociadas a la atención en salud y fortalecimiento de Programas Mamá Canguro.
En el ámbito de la infraestructura, el SNS ha inaugurado ocho nuevas Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) en diferentes hospitales del país, equipadas con tecnología moderna y personal médico y de enfermería especializado. Estas unidades han ofrecido 7,925 servicios de hospitalización de enero a octubre de 2025, lo que ha permitido reforzar las unidades ya existentes y desregionalizar la atención en la salud neonatal.
Además, se han implementado acciones para prevenir las infecciones asociadas a la atención en salud, un factor clave en la reducción de la mortalidad neonatal. Según expertos, la mayoría de las muertes infantiles, neonatales y de pacientes de mediano y alto riesgo en República Dominicana se deben a infecciones transmitidas por el personal de salud, más que por la propia enfermedad o padecimiento.
Este logro en la disminución de la mortalidad neonatal es un importante avance para mejorar la salud materno-infantil en el país. Expertos destacan que, si bien la medicina dominicana es de buena calidad, es necesario reforzar los protocolos de higiene y supervisión en los hospitales para garantizar una atención más segura y especializada a los recién nacidos.











