El 2025 cierra con un nuevo récord de homicidios en Ecuador, con más de 8.300 personas asesinadas entre enero y noviembre, según datos del Ministerio del Interior. La violencia se ha recrudecido en el país, que enfrenta una guerra contra bandas de narcotraficantes con conexiones internacionales.
En la víspera de Año Nuevo, siete personas murieron y otras 10 resultaron heridas en un ataque armado en el puerto de Manta, en el suroeste de Ecuador. El hecho ocurrió tres días después de otra masacre en la que murieron seis personas, incluida una bebé, en la provincia de Manabí.
Según la policía, el ataque en Manta se produjo alrededor de las 11 p.m. del miércoles, cuando un grupo de personas celebraba el fin de año afuera de una vivienda. El coronel Carlos Rivadeneira, jefe policial de Manta, explicó que dos personas fallecieron en el lugar y otras cinco murieron en hospitales. Además, hay 10 heridos.
Las autoridades sospechan que el ataque se debió a una "lucha de territorio entre delincuentes", aunque los fallecidos no registraban antecedentes penales. Tras el tiroteo, los pistoleros dejaron "panfletos amenazantes", lo que indica que se trataría de una banda rival.
Ecuador se encuentra inmerso en una ola de violencia sin precedentes. El país cerró 2025 con un nuevo récord de homicidios, superando las 47 muertes violentas por cada 100.000 habitantes registradas en 2023. Según el Observatorio del Crimen Organizado, la tasa de 2025 será de 52 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.
La situación se ha agravado por la presencia de bandas de narcotraficantes con conexiones internacionales, que se disputan el control del territorio y las rutas del tráfico de drogas. El miércoles, el gobierno declaró el estado de excepción en nueve provincias, incluida Manabí, para hacer frente a la escalada de violencia.
Expertos señalan que la violencia en Ecuador es el reflejo de una crisis multidimensional que involucra factores como la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la debilidad de las instituciones. Mientras tanto, la población vive con miedo y exige soluciones urgentes para poner fin a esta espiral de sangre.












