La Federación Mundial de Boxeo (World Boxing, WB), organismo reconocido por el Comité Olímpico Internacional (COI), ha anunciado la implementación de pruebas obligatorias de identificación de sexo para todos los boxeadores masculinos que deseen participar en sus competiciones.
Esta medida, que ya se aplicaba a las boxeadoras desde agosto pasado, tiene como objetivo "garantizar la seguridad de todos los participantes y ofrecer igualdad de condiciones competitivas", según explicó la WB en un comunicado.
La norma establece que todos los boxeadores mayores de 18 años deberán someterse a una prueba de PCR o una técnica equivalente para determinar su sexo y elegibilidad para competir. Aquellos que no puedan presentar los resultados certificados de dicha prueba, no podrán participar en ninguna competición avalada por la WB.
La decisión de aplicar estos test de manera obligatoria a los hombres, a diferencia de la categoría femenina donde ya estaban en vigor, se debe a que la WB consideraba que los "problemas de seguridad e integridad deportiva en relación con la elegibilidad eran más pronunciados" en la rama masculina.
Cabe destacar que la norma de los test de género para las boxeadoras ya fue recurrida ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) por la argelina Imane Khelif, medallista de oro en los Juegos de París 2024, debido a las dudas surgidas sobre su género por sus altos niveles de testosterona. El COI, sin embargo, avaló su triunfo al no encontrar evidencias de que fuera una persona transgénero o hubiera experimentado alteraciones en su sexo biológico.
La WB, creada en abril de 2023, obtuvo el aval provisional del COI en febrero de este año para organizar la competición olímpica de boxeo, tras la inhabilitación de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) por irregularidades financieras, administrativas y en el arbitraje.












