En un nuevo episodio de la compleja situación política y de derechos humanos en Venezuela, al menos 87 personas detenidas durante las protestas que siguieron a las polémicas elecciones presidenciales de 2024 fueron excarceladas este jueves. Sin embargo, según organizaciones de derechos humanos, estos detenidos continúan enfrentando procesos judiciales y medidas cautelares, sin gozar de una libertad plena.
Las elecciones de 2024, en las que el oficialista Edmundo González Urrutia resultó victorioso, fueron fuertemente cuestionadas por la oposición, que denunció un fraude electoral. Esto desató manifestaciones que dejaron 28 muertos y más de 2,400 detenidos, en medio de una ola de represión por parte de las fuerzas de seguridad.
Según el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), las excarcelaciones de este 1 de enero se produjeron en la cárcel de Tocorón, en el estado Aragua. El Comité de Madres en Defensa de la Verdad precisó que, si bien los 87 presos fueron liberados, aún no cuentan con una libertad plena, ya que continúan enfrentando procesos judiciales y medidas cautelares.
Estas liberaciones se dan en un contexto de creciente presión internacional contra el gobierno de Nicolás Maduro. Estados Unidos ha intensificado sus acciones, como el despliegue de tropas en el Caribe, el cierre informal del espacio aéreo venezolano y la incautación de buques petroleros sancionados cerca de Venezuela.
Organizaciones como Foro Penal, que lidera la defensa legal de muchos de los detenidos políticos, han denunciado que la medida de este 1 de enero también incluyó a dos "presos políticos" de la cárcel Rodeo I, en el estado Miranda.
Sin embargo, en las últimas semanas también se han registrado nuevos arrestos por motivos políticos, lo que contrasta con estas excarcelaciones selectivas. Líderes sindicales y opositores han sido detenidos, en algunos casos denunciados como "desapariciones forzadas" por sus familiares.
Un equipo de expertos de la ONU advirtió en septiembre un recrudecimiento de la persecución por motivos políticos en Venezuela en los últimos meses. La oposición considera que estas liberaciones forman parte de una "estrategia de puerta giratoria", en la que algunos presos salen mientras otros ingresan, sin que haya una verdadera solución al problema de los detenidos por razones políticas en el país.










