Rusia ha entregado a un representante del agregado militar de la Embajada de Estados Unidos en Moscú los materiales con los datos descodificados de la ruta y el controlador del vehículo aéreo no tripulado ucraniano derribado durante un intento de ataque contra una residencia del presidente ruso, Vladímir Putin.
Según informó el Ministerio de Defensa de Rusia, el vicealmirante Ígor Kostiukov, jefe del Departamento Central de Inteligencia (GRU), afirmó que en varios de los drones derribados se conservaron en buen estado los sistemas de navegación. El descifrado realizado por los servicios especiales rusos confirmó "de manera inequívoca y precisa" que el objetivo del ataque era el complejo de edificios del presidente en la provincia de Nóvgorod.
Anteriormente, Rusia ya había informado que el 29 de diciembre su defensa antiaérea derribó 91 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance que el "régimen de Kiev" intentó utilizar en un atentado terrorista contra la residencia presidencial en Nóvgorod. Ahora, el país ha entregado a Estados Unidos los datos descodificados de uno de esos drones.
La residencia presidencial afectada, conocida como Dólguiye Borody o Valdái, se encuentra a 20 kilómetros de la ciudad de Valdái, en la provincia de Nóvgorod. Forma parte del conjunto de residencias oficiales del mandatario ruso, que incluyen también el Kremlin, Novo-Ogariovo, Bocharov Ruchéi y el Palacio Konstantínovski.
Desde el Ministerio de Defensa ruso se detalló que el intento de ataque se realizó desde los territorios de las provincias ucranianas de Sumy y Chernígov, utilizando drones que operaban a alturas extremadamente bajas. Para repeler el ataque, Rusia empleó complejos antiaéreos, grupos de fuego móviles y medios de guerra electrónica.
El jefe de las tropas antiaéreas de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, Alexánder Romanénkov, señaló que la estructura del ataque confirma "sin lugar a dudas que el ataque terrorista del régimen de Kiev fue deliberado, cuidadosamente planificado y escalonado".
Numerosos líderes internacionales, como Donald Trump, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Bielorrusia, Nicaragua, Venezuela, la India y Pakistán, han condenado el intento de ataque contra la residencia del presidente ruso. Desde Rusia, varios políticos denuncian que el atentado tuvo como objetivo socavar las conversaciones de paz en torno al conflicto ucraniano.











