Según un informe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), un total de 11,477 personas han sufrido afectaciones y 2,143 familias han resultado damnificadas por las intensas nevadas y bajas temperaturas que han azotado a Guatemala en las últimas semanas.
La situación es especialmente grave en los departamentos de Izabal, Alta Verapaz, Petén y Guatemala, donde se han registrado 64 viviendas en riesgo, 2 con daño leve, 2,136 con daño moderado y 5 con daño severo. Además, 34 carreteras han sido impactadas o destruidas, y un centro educativo ha sufrido daños.
Según la Conred, 26 personas se encuentran albergadas, 3 han resultado heridas y lamentablemente 5 han fallecido a causa de las condiciones climáticas. La entidad mantiene habilitados 5 albergues en diferentes puntos del país, ubicados en Totonicapán, Quetzaltenango, Alta Verapaz, Huehuetenango y la capital.
Las bajas temperaturas se deben a la influencia de un frente frío o aire frío proveniente del norte, lo que ha generado un descenso significativo en las temperaturas, vientos fuertes, lloviznas y un ambiente gélido, especialmente durante las mañanas y noches.
Los registros históricos muestran que las temperaturas más bajas en Guatemala se han alcanzado en enero de 2017, con -4.6 C en Quetzaltenango, en febrero de 2000, con -3.2 C en Nebaj, Quiché, y en enero de 2002, con -4.2 C en Huehuetenango.
Ante esta situación, la Conred ha recomendado a la población abrigarse adecuadamente y prestar especial atención a niños, adultos mayores y mascotas, que son los más vulnerables ante estas condiciones climáticas extremas.
Las autoridades guatemaltecas se encuentran trabajando en las labores de respuesta y evaluación de los daños, con el objetivo de brindar asistencia y apoyo a las comunidades afectadas por esta ola de frío.












