Las comunidades indígenas de Guatemala han exigido la libertad de los líderes Luis Pacheco y Héctor Chaclán, quienes llevan más de 200 días detenidos por el Ministerio Público (MP). En un acto de transición de varas, el natural de la aldea Nimasac afirmó que su compromiso es "ser una sola voz frente a quienes intenten dividirnos" y que no permitirán la criminalización de las autoridades ancestrales.
Durante la ceremonia, uno de los asistentes portó un cartel que recordaba la prolongada detención de los exlíderes y el silencio del Procurador de Derechos Humanos ante las acciones del MP. Las comunidades exigieron que el Procurador cumpla con su mandato y defienda a las exautoridades indígenas que se encuentran presas.
Pacheco y Chaclán fueron detenidos el 23 de abril del año pasado por la Fiscalía contra el Crimen Organizado, quienes los acusaron de terrorismo, obstaculización a la acción penal y asociación ilícita. Sin embargo, diversas entidades han denunciado el retraso de las audiencias y han manifestado su respeto y reconocimiento a ambos líderes.
Las comunidades afirman que las acusaciones del MP "carecen de fundamento" y que manifestarse no es un delito. Asimismo, consideran que "ha pasado largo tiempo de una innecesaria privación de libertad" y que "las familias y los pueblos les extrañan en sus hogares".
En el acto de transición, se eligió a la nueva directiva, con Edwin Eduardo Rosales como vicepresidente, Henry Rómulo Ordóñez como secretario, Carlos Gaspar de León como prosecretario y Aníbal Elías Tzunun como tesorero, entre otros. El natural de Nimasac subrayó que su compromiso es claro: "seremos una sola voz frente a quienes intenten dividirnos y seguiremos trabajando por el desarrollo de nuestras comunidades".












