El ejército de Estados Unidos ha llevado a cabo un nuevo ataque contra supuestas embarcaciones dedicadas al narcotráfico en aguas del Océano Pacífico, sin orden judicial y sin autorización del Congreso. En el operativo, tres personas que viajaban en una de las lanchas resultaron muertas, mientras que ocho tripulantes de otras dos embarcaciones se lanzaron al agua en busca de salvación.
Este es el trigésimo primer ataque de este tipo ordenado por la Casa Blanca contra presuntas narcolanchas en las aguas del Mar Caribe y el Océano Pacífico. En total, estos ataques han dejado 110 personas fallecidas.
Según el comunicado del Comando Sur del Ejército estadounidense, el ataque se produjo luego de que los militares identificaran a tres "narcoterroristas" a bordo de la primera embarcación, quienes murieron en el enfrentamiento inicial. Los tripulantes restantes de las otras dos lanchas lograron abandonar las naves y alejarse antes de que fueran hundidas en ataques posteriores.
La Guardia Costera de Estados Unidos se encuentra ahora en labores de búsqueda y rescate de los ocho supervivientes que saltaron al agua.
Estos ataques se enmarcan en la operación "Lanza del Sur" contra el narcotráfico, que también tiene como objetivo la deposición del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Sin embargo, la legitimidad de estos operativos militares ha sido cuestionada, ya que se han realizado sin orden judicial ni autorización del Congreso.
Hace unas semanas se conoció que en uno de los primeros bombardeos contra supuestas narcolanchas, los responsables del ejército dieron la orden de volver a atacar para eliminar a todos los ocupantes, lo que podría considerarse un crimen de guerra. Este asunto está siendo investigado por comisiones bipartidistas en el Congreso.
En esta ocasión, el Comando Sur ha afirmado que hubo supervivientes tras el ataque y que notificaron inmediatamente a la Guardia Costera para activar las labores de búsqueda y rescate.












