Bolivia enfrenta una situación de alerta por las intensas lluvias que amenazan con provocar el desborde de ríos en al menos seis departamentos del país. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) activó un aviso hidrológico que regirá hasta el 2 de enero de 2026, advirtiendo sobre posibles ascensos repentinos y progresivos en las principales cuencas.
La advertencia alcanza a las cuencas del Piraí, Ichilo, Chapare, Caine, Mizque, Rocha, Chayanta, Cotagaita y Beni, especialmente para los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija, Potosí y Beni. Según el Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi), las cuencas altas ya se encuentran saturadas, por lo que cualquier precipitación podría generar escurrimientos directos hacia los ríos y provocar turbiones repentinos.
"Los ríos no son lugares de recreación ni de trabajo en este momento, son lugares de riesgo y hay que evitar exponerse, porque el turbión puede llegar en cualquier momento", enfatizó José Antonio Rivero, director del Searpi, al pedir a la población evitar riesgos innecesarios.
Las autoridades han activado equipos de emergencia y se han realizado trabajos de protección en zonas vulnerables, como la apertura y construcción de canales en la zona de Okinawa y en Puerto Ibáñez, municipio de Pailón, con el objetivo de proteger a la población ante posibles crecidas.
Además, el Senamhi emitió una alerta meteorológica de prioridad naranja por lluvias moderadas a fuertes, acompañadas de tormentas eléctricas, para los departamentos de Tarija, Chuquisaca y Potosí.
Ante esta situación, las autoridades hacen un llamado a la población a mantenerse alerta y a seguir las recomendaciones de los organismos competentes para evitar riesgos y posibles tragedias.












