El método SMART, recomendado por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), es una herramienta efectiva para establecer y lograr metas financieras concretas. A diferencia de objetivos vagos como "ahorrar más" o "reducir deudas", este enfoque permite generar propósitos específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un plazo definido.
La clave está en la especificidad. Según la Condusef, mientras más clara y detallada sea la meta, más fácil será darle seguimiento y alcanzarla. Por ejemplo, en lugar de decir "quiero comprar un auto", una meta SMART sería: "Ahorrar 8,000 pesos al mes durante 13 meses para tener 100,000 pesos y comprar el auto deseado".
Los cinco criterios del método SMART son:
Específico (Specific): La meta debe ser clara y concreta, sin ambig edades.
Medible (Measurable): Debe poder cuantificarse para dar seguimiento a los avances.
Alcanzable (Achievable): Realista en función de los recursos y capacidades personales.
Relevante (Relevant): Que aporte valor y esté alineada a las prioridades financieras.
Tiempo (Time-bound): Con un plazo definido para su cumplimiento.
"Tener metas financieras claras y realistas, establecidas con el método SMART, facilita el control del dinero y abre camino hacia una mayor estabilidad económica", afirma la Condusef.
La institución recomienda ser constante, ajustar las estrategias cuando sea necesario y reconocer cada avance. Con disciplina y planeación, cualquier objetivo financiero puede alcanzarse.









