Al inicio de un nuevo año, miles de trabajadores en Colombia se han visto afectados por una grave vulneración de sus derechos laborales: el incumplimiento en el pago de sus salarios. Esta situación, que se ha agudizado durante el cierre del 2025 y el arranque del 2026, ha dejado a muchas familias en una difícil situación económica.
El salario no es solo una contraprestación económica, sino un derecho fundamental que garantiza la subsistencia digna del trabajador. Ante esta problemática, el Ministerio de Trabajo ha recomendado a los empleados realizar un requerimiento directo a sus empleadores, enviando una comunicación por escrito solicitando el pago inmediato de los salarios adeudados. Este documento servirá como prueba de que el empleador ha sido notificado y se encuentra en mora constitucional.
Si tras este paso la respuesta es el silencio, es momento de acudir a las autoridades. Los inspectores de trabajo, si bien no tienen la facultad de "obligar" al pago inmediato ni de declarar derechos, sí pueden sancionar a la empresa. Además, el trabajador tiene la opción de terminar el contrato de manera unilateral, lo que se conoce como "despido indirecto". En este caso, el empleador no solo deberá pagar los salarios atrasados, sino también una indemnización por despido injustificado.
Según el Código Sustantivo del Trabajo, si al terminar el contrato el empleador no paga lo debido, se genera la "sanción moratoria" o "indemnización moratoria", que consiste en un día de salario por cada día de retardo durante los primeros 24 meses.
Es importante que los trabajadores conozcan sus derechos y no permitan que la informalidad o el miedo al despido impidan el cobro de su esfuerzo. El salario es sagrado y la ley colombiana es estricta frente a su protección. Las autoridades laborales deben actuar de manera oportuna y eficaz para garantizar el cumplimiento de las obligaciones salariales por parte de los empleadores.










