El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, celebró en sus redes sociales la llegada del 2026 y ratificó que a partir del 1 de enero de ese año entrará en vigencia un nuevo salario mínimo vital de 2 millones de pesos, una medida decretada por el presidente Gustavo Petro junto a los titulares de las carteras de Trabajo y Hacienda.
Sanguino explicó que este incremento histórico del salario mínimo dinamizará el consumo de bienes básicos en al menos 2.400.000 familias que perciben el ingreso mínimo, lo que representa un aumento de 323.134 pesos mensuales por hogar.
"El cambio se llama SALARIO VITAL. A partir de hoy, 1 de enero del 2026, el incremento al salario mínimo vital de 2 millones de pesos dinamiza la demanda de bienes básicos de consumo de estas familias", dijo el ministro a través de sus redes sociales.
Según Sanguino, esta mayor capacidad adquisitiva de los trabajadores beneficiará a diversos sectores productivos del país. "Los campesinos de todo el país, los productores de calzado de Bucaramanga, los fabricantes de textiles de Medellín o de ropa en las ciudades, los productores de útiles escolares, así como los pequeños y medianos empresarios, cuentan ahora con una demanda agregada de 800.000 millones de pesos cada mes para aumentar su producción", señaló.
El anuncio del aumento histórico del salario mínimo a 2 millones de pesos a partir de 2026 se enmarca en la política económica del gobierno del presidente Petro, enfocada en impulsar el consumo interno y fortalecer el poder adquisitivo de los trabajadores. Esta medida busca reducir la brecha de desigualdad y mejorar las condiciones de vida de millones de familias colombianas.
Expertos en economía laboral han destacado que el incremento del salario mínimo tendrá un impacto significativo en la reactivación de diversos sectores productivos, lo que podría generar nuevas oportunidades de empleo y contribuir a la recuperación económica del país en los próximos años.
Sin embargo, algunos analistas han advertido sobre posibles riesgos de inflación y desempleo que podrían derivarse de un aumento tan pronunciado del salario mínimo. Será fundamental que el gobierno implemente políticas complementarias para mitigar estos efectos y garantizar un crecimiento económico sostenible.
La noticia del aumento histórico del salario mínimo a 2 millones de pesos a partir de 2026 ha generado expectativa y debate en el país. Mientras algunos celebran la medida como un avance en materia de justicia social, otros cuestionan su viabilidad y posibles impactos negativos. En los próximos meses, el seguimiento de esta política será clave para evaluar sus resultados y ajustes necesarios.











