China ha expresado su preocupación por el mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) que la Unión Europea tiene previsto implementar a partir de 2026. Un portavoz del ministerio chino señaló que Beijing observa con atención la entrada en vigor de esta medida, la cual considera un trato "injusto y discriminatorio" hacia China.
Según el vocero, las propuestas legislativas y normas de aplicación publicadas recientemente por la UE fijan valores predeterminados de intensidad de emisiones para productos chinos por encima de la realidad actual y futura del país. Esto, afirmó, no refleja los avances de China en su desarrollo verde y bajo en carbono.
El portavoz subrayó que estas medidas europeas podrían vulnerar principios de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y contradicen el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas recogido en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Asimismo, expresó preocupación por un proyecto europeo que prevé ampliar desde 2028 el alcance del CBAM a unos 180 productos en acero y aluminio, incluidos equipos mecánicos, automóviles y electrodomésticos. Según el funcionario, este diseño normativo excede el ámbito climático y refleja rasgos evidentes de unilateralismo y proteccionismo comercial.
China también tomó nota de la reciente flexibilización por parte de la UE de regulaciones ambientales internas, como la revisión de la prohibición de vehículos de combustión para 2035. Para el ministerio, aplicar normas estrictas al exterior mientras se relajan exigencias internas constituye un "doble rasero".
El portavoz reiteró que China defenderá sus intereses de desarrollo, los derechos legítimos de sus empresas y la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales. Advirtió que el CBAM, que forma parte de la política climática de la UE, ha generado inquietud entre países en desarrollo por su impacto en el comercio internacional y los costos de la acción climática.












