Durante estos días, los planetas Venus y Marte se encuentran tan cerca del Sol en el cielo que resulta imposible observarlos sin instrumentos especiales. Los astrónomos aconsejan no intentar mirarlos directamente, ya que podría dañar la vista.
Venus y Marte orbitan el Sol a ambos lados de la Tierra. Venus es el planeta interior y el más brillante que puede verse desde nuestro planeta, mientras que Marte es un planeta exterior, conocido por su característico color rojizo. Sin embargo, actualmente los dos están viajando por el cielo prácticamente junto al Sol, lo que explica su desaparición temporal del firmamento nocturno.
Imágenes captadas por satélites solares como GOES-19 y la nave SOHO permiten observar este fenómeno de manera segura, bloqueando el intenso resplandor del Sol para revelar lo que ocurre a su alrededor. Estas imágenes muestran a ambos planetas ocultos tras la luz del astro rey.
Según la NASA, Venus alcanzará su conjunción solar superior el 6 de enero, cuando quede alineado de forma más directa detrás del Sol visto desde la Tierra. Tres días después, el 9 de enero, Marte hará lo mismo, moviéndose en sentido contrario en el cielo.
En opinión de los expertos, esta cercanía temporal entre ambas conjunciones es lo que hace que el evento sea especialmente raro y significativo para los astrónomos. Tras este encuentro cósmico, los planetas reaparecerán gradualmente en el cielo, pero de forma diferente.
Marte comenzará a verse en las mañanas antes del amanecer, primero en el hemisferio sur y más tarde en el hemisferio norte, probablemente hacia marzo. Venus, por su parte, tardará más en regresar y no volverá a dominar el cielo del atardecer hasta febrero de 2026, cuando reaparezca como la brillante "Estrella de la tarde".
Este fenómeno astronómico único es el resultado de la alineación de los movimientos orbitales de Venus y Marte alrededor del Sol, un evento que cautiva a los expertos y entusiastas de la astronomía en todo el mundo.












