El jueves por la madrugada, un devastador incendio azotó un concurrido bar en la localidad suiza de Crans-Montana, dejando decenas de personas fallecidas y cerca de un centenar de heridos, muchos de ellos en estado grave, según confirmaron las autoridades.
El comandante de la Policía Cantonal de Valais, Frederic Gisler, indicó que "contabilizamos un centenar de personas heridas, muchas gravemente, así como decenas de personas que presumiblemente han fallecido". Por su parte, la procuradora general del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, señaló que "la prioridad es la medicina legal para ayudarnos a identificar a las personas fallecidas".
Las autoridades han descartado la posibilidad de un atentado, ya que se ha determinado que la explosión escuchada alrededor de la 1:30 de la madrugada fue causada por el incendio. Según los primeros indicios, es muy probable que entre las numerosas víctimas haya varios extranjeros, ya que Crans Montana es una estación muy visitada por esquiadores en la temporada de fin de año.
"En vista de la magnitud de este drama se puede entender que apenas estamos al inicio de las investigaciones y no hemos podido identificar a todas las víctimas, pero es probable que en una estación tan internacional como Crans habrá que lamentar víctimas del extranjero", explicó Gisler.
Los heridos más graves han sido trasladados al Hospital de Sion, donde las salas de operaciones y la unidad de cuidados intensivos se encuentran repletas, según informó el responsable cantonal de Sanidad, Mathias Reynard.
Las autoridades se han negado a especular sobre las causas del incendio, a la espera de tener información fidedigna, y tampoco han respondido a preguntas acerca de si el local cumplía con las medidas de seguridad legales. Según residentes entrevistados, el bar "Le Constellation" se encontraba ubicado en una suerte de subsuelo, lo que pudo haber dificultado la huida de las víctimas.
Ante esta trágica situación, se movilizaron más de diez helicópteros, cuarenta ambulancias y 150 personas entre bomberos, rescatistas y otras profesiones vitales para atender a los heridos y controlar el incendio.












