La Central Obrera Boliviana (COB) ha aceptado la convocatoria del Gobierno de Rodrigo Paz para un diálogo el próximo lunes 5 de enero, pero con una condición: que se derogue el controvertido decreto 5503 de emergencia económica y se elabore uno nuevo con la participación de todos los actores del país.
Después de meses de movilizaciones y huelgas de hambre contra el decreto, la cúpula sindical decidió en un ampliado nacional abrir un espacio para el diálogo, pero manteniendo firme su posición de rechazo al decreto.
"Queremos proteger nuestro país, que con este decreto se está poniendo en venta. El lunes, nosotros haremos nuestra marcha como lo hemos hecho todo este tiempo, será con más compañeros de otros departamentos y, culminando, tendremos un gran cabildo y después vamos a asistir a la invitación del Gobierno", adelantó el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo.
Argollo explicó que las movilizaciones y huelgas de hambre se mantendrán, y que la posición de los trabajadores sigue siendo la derogación del decreto 5503, que consideran "atentatorio contra las clases desprotegidas".
Durante la campaña electoral, el presidente Rodrigo Paz se había comprometido a no tomar "medidas atentatorias contra las clases desprotegidas", recordó el dirigente sindical.
La COB advirtió que el pueblo sentirá con más fuerza los efectos de la crisis económica cuando tenga que comprar útiles escolares y uniformes para sus hijos, debido al impacto del decreto.
"Hay una resolución de este ampliado nacional que ha determinado la abrogación de este decreto y habrá que construir un nuevo decreto, pero con la participación de todos los actores del país. No solamente nosotros, también están las alcaldías, gobernaciones", concluyó Argollo.










