Una jueza federal de Estados Unidos declaró ilegal la anulación del Estatus de Protección Temporal (TPS) por parte del Gobierno de Donald Trump para más de 60.000 inmigrantes de Nicaragua, Honduras y Nepal. La decisión judicial restaura las protecciones del TPS para miles de migrantes y obliga a los empleadores a cumplir con sus documentos de autorización de trabajo.
La jueza Trina Thompson, de California, consideró que la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, ordenó la anulación de ese beneficio migratorio de manera "predestinada" y no cumplió con el procedimiento recogido en la ley. Thompson declaró que la terminación del TPS para Nepal, Honduras y Nicaragua fue ilegal bajo la Ley de Procedimiento Administrativo (APA) y dejó sin efectos la orden de Noem.
Los inmigrantes amparados por el TPS habían demandado al DHS alegando que puso fin al amparo que los protegía de la deportación debido a una "animosidad racial". La jueza rechazó una solicitud del Gobierno para desestimar la causa y explicó que Noem no siguió la práctica habitual del DHS al reducir el periodo de transición tras la terminación del TPS a 60 días.
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, celebró la decisión judicial y reafirmó el respaldo de su Gobierno a los migrantes hondureños. "Como Presidenta, reafirmo: Honduras está con ustedes. Defenderemos siempre su dignidad y sus derechos. Los abrazo con orgullo y los defenderé hasta el último día de mi mandato", expresó.
Varias organizaciones que representaron a los beneficiarios del TPS también reaccionaron positivamente a la decisión, pero lamentaron que la anulación del beneficio ya ha perjudicado a muchas personas que llevan décadas en el país. El codirector del Centro de Derecho y Política Migratorios de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), Ahilan Arulanantham, indicó que la decisión judicial "restaura las protecciones del TPS para miles" de migrantes.
El TPS es un tipo de beneficio migratorio que el DHS puede conceder a migrantes de países que estén atravesando por situaciones de emergencia, como desastres naturales o conflictos bélicos, que les impiden regresar de manera segura a sus hogares.












