El dólar estadounidense se negocia al inicio del día a 5,48 reales brasileños en promedio, sin variación respecto a la sesión previa. Sin embargo, la economía de Brasil enfrenta diversos desafíos que podrían afectar la evolución de su moneda local.
Según los datos, en la última semana el dólar acumuló una caída del 0,78%, mientras que en el último año registra una baja del 5,35%. La volatilidad de esta semana es ligeramente inferior a la del último año, lo que muestra una relativa estabilidad en el corto plazo.
No obstante, el Fondo Monetario Internacional prevé que Brasil logre una tasa de crecimiento del 2.1% para 2025, impulsada principalmente por las exportaciones de energía y materias primas. Además, se espera que el sector agropecuario también aporte un importante avance a la economía del país sudamericano.
Pese a estas perspectivas positivas, la economía brasileña enfrenta algunos desafíos. En las últimas semanas de 2024, el real se devaluó casi un 9% frente al dólar, lo que generó preocupación en las autoridades. Si bien el Banco Central descartó un ataque especulativo, la institución estima que el Producto Interno Bruto de 2025 será menor al de 2024, debido a un menor impulso fiscal y a la inflexión de la política monetaria.
Otro factor a considerar es el reciente cambio de gobierno en Brasil, con la asunción de Luiz Inácio "Lula" da Silva para su tercer mandato presidencial. Esto se produce en un contexto en el que la economía muestra mejoras, pero las ayudas por la pandemia y el aumento de beneficios sociales han originado un gran déficit fiscal.
En resumen, si bien el dólar se mantiene estable frente al real brasileño en el corto plazo, la economía del país enfrenta diversos desafíos que podrían afectar la evolución de su moneda local en el futuro.












