A partir del 1 de enero de 2023, entran en vigor importantes cambios en el sistema de jubilación en España. Estos ajustes, que forman parte de la reforma de pensiones de 2013, afectan a diversos aspectos como la edad mínima de retiro, los requisitos de cotización y las modalidades disponibles.
La edad ordinaria de jubilación se mantiene en 66 años y 10 meses, aunque aquellos trabajadores que acrediten más de 38 años y 3 meses de cotización podrán retirarse a los 65 años con el 100% de la pensión. Por otro lado, la jubilación parcial sigue disponible, pero con requisitos diferenciados según el tipo de contrato de relevo que realice la empresa.
En cuanto al retiro anticipado, la Seguridad Social permite adelantar la jubilación hasta 24 meses, siempre que se cuenten con al menos 35 años de cotización. A partir de 2026, la edad mínima para este supuesto será de 64 años y 10 meses si la carrera de cotización es inferior a 38 años y 3 meses, o de 63 años si se superan esos años cotizados. En los casos de jubilación anticipada forzosa, el adelanto puede extenderse hasta 48 meses antes de la edad ordinaria.
Por otro lado, la normativa mantiene un sistema de bonificaciones para quienes decidan posponer su retiro más allá de la edad ordinaria. Estos incentivos económicos, que pueden ser un incremento porcentual de la pensión o un pago único, se han flexibilizado recientemente, permitiendo bonificaciones adicionales por periodos superiores a seis meses.
Todas estas modificaciones buscan adaptarse a la evolución demográfica y garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones en España. Los cambios afectan tanto a los trabajadores próximos a la jubilación como a aquellos que están planificando su futuro laboral a mediano y largo plazo, ofreciendo diferentes escenarios y requisitos según la modalidad de retiro elegida.











