El incendio que se desató en la madrugada del 1 de enero en un bar de la estación de esquí de Crans Montana, en Suiza, ha dejado un saldo trágico: al menos 40 personas muertas y más de 100 heridas, muchas de ellas en estado crítico.
Las autoridades confirmaron que el fuego se originó en el bar "Le Constellation", que se encontraba en el sótano de un local de dos plantas. Testigos relataron que las llamas se propagaron rápidamente, en cuestión de minutos, debido a que el techo era de madera.
Según los primeros informes, el incendio pudo haber sido causado por bengalas o fuegos artificiales que se confeccionaron dentro de botellas de champán y que se encendieron accidentalmente. La hipótesis de un atentado ha sido descartada por las autoridades.
La mayoría de las víctimas serían jóvenes, ya que el bar era frecuentado principalmente por un público de entre 15 y 20 años. Algunas de las personas más gravemente heridas, con quemaduras severas, han sido trasladadas a hospitales de Alemania, Francia e Italia, que se ofrecieron a brindar asistencia.
Las autoridades suizas lamentaron la magnitud de la tragedia y señalaron que aún se encuentra en curso la identificación de las víctimas mortales, proceso que podría llevar tiempo debido a la gravedad de los hechos. Por el momento, no se ha confirmado la presencia de víctimas españolas.
La localidad de Crans Montana, famosa por ser un destino turístico de esquí, se encuentra conmocionada por este terrible incidente que ha ensombrecido la celebración del Año Nuevo. Las investigaciones continúan para determinar con precisión las causas del devastador incendio.











