La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, Ana Paola Hall, ha asegurado que presidió el proceso electoral más conflictivo de la historia reciente del país. A pesar de las dificultades, Hall afirma que se logró brindar al pueblo "la paz de una Elección General impecable", calificada como ejemplar por observadores imparciales y organismos internacionales.
Hall enfatizó que no cometió fraude contra ningún candidato y que los resultados reflejan la voluntad ciudadana. La Misión de Observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) evaluó el nivel electivo presidencial y concluyó que no identificó elementos fraudulentos determinantes.
"No le he hecho ningún fraude a SN (Salvador Nasralla) ni a nadie, tampoco se les ha robado nada ( ) Hablemos con claridad: lamentablemente, él no ganó y existió un estrecho margen de diferencia entre los dos primeros candidatos", señaló Hall.
La funcionaria enfatizó su trayectoria política y su independencia, señalando que "ni soy recién llegada al partido, ni he transitado entre distintos partidos: soy Liberal de cuna y así me he mantenido siempre". Asimismo, destacó que su juramento como autoridad de un órgano electoral autónomo e independiente tiene el deber de cumplir la Constitución y la Ley, no de favorecer a un candidato.
Según explicó, aceptar un reclamo ilegal de revisar 19,167 juntas receptoras de votos habría impedido la declaratoria oficial y prolongado la continuidad del régimen hasta nuevas elecciones.
Hall también condenó los ataques personales que ha recibido mediante medios y redes sociales, incluyendo campañas de odio y la divulgación de su supuesta ubicación. Para garantizar transparencia, ofreció acceso a sus cuentas bancarias ante notario y auditor independiente, asegurando que reflejan únicamente los flujos de su trabajo honrado, e instó a que quienes la atacaron hagan lo mismo con sus recursos.
En ese sentido, la funcionaria invitó a los responsables de campañas políticas a detallar los recursos y desembolsos recibidos durante la contienda, fortaleciendo así la confianza pública.
Finalmente, se dirigió al pueblo hondureño: al concluir su labor electoral, dará a conocer la "versión real de la verdad histórica que pocos conocen". Concluyó con un llamado a la prudencia y reflexión: "Guarden su lengua del mal y sus labios de hablar engaño. ¿No les parece, acaso, que el ataque dice más del agresor que de la víctima?".












