Tras conocerse un incidente de discriminación en el centro cultural Fábrica de Arte Cubano (FAC), las autoridades cubanas han reconocido la responsabilidad de la institución y aplicado medidas disciplinarias al empleado involucrado.
El hecho ocurrió cuando un joven cubano y sus acompañantes fueron impedidos de ingresar a las instalaciones de FAC, bajo el argumento del "derecho de admisión". Este acto arbitrario generó una ola de rechazo y denuncias por parte de activistas, funcionarios públicos y ciudadanos.
Ante la indignación pública, la dirección del Centro Nacional de Música Popular y del Instituto Cubano de la Música se comunicaron con el joven afectado, Alejandro Bridón, para reconocer el error y explicar que se trató de una decisión personal del empleado, y no de una postura institucional.
"La dirección del Ministerio de Cultura también contactó a Alejandro, quien agradeció el intercambio y subrayó su interés en hacer conciencia sobre la gravedad de estos hechos, que no pueden ocurrir en ninguna institución de servicio público", indica el comunicado.
Si bien Alejandro no manifestó interés en presentar una denuncia formal, las autoridades informaron que han investigado el caso y tomarán las medidas disciplinarias correspondientes contra el trabajador implicado.
"El Instituto Cubano de la Música rechaza de plano la actitud del trabajador de FAC implicado en el hecho y la de cualquier otro empleado, administrador o directivo que incurra en conductas similares", señala el texto.
Asimismo, la institución criticó la "inaceptable, tibia y justificativa argumentación expresada por un miembro del equipo de FAC", afirmando que el compromiso de la Revolución con la igualdad y la justicia social es "inconmovible".
Las autoridades cubanas reafirmaron su rechazo a cualquier acto de discriminación y su voluntad de combatir toda forma de maltrato en las instituciones públicas del país.











