Las autoridades migratorias de Estados Unidos han reforzado su presencia en diferentes zonas del país ante la llegada de los viajes por las fiestas de fin de año. Estos operativos, que incluyen controles en carreteras y paradas de vehículos, suelen generar preocupación entre conductores y pasajeros.
Frente a esta situación, diversas organizaciones recuerdan que todas las personas, independientemente de su situación migratoria, cuentan con derechos básicos. Uno de los principales es el derecho a guardar silencio y no responder preguntas que puedan usarse en su contra durante un control o una detención.
Además, los agentes no pueden revisar un vehículo o abrir el maletero sin el consentimiento del conductor, a menos que exista una "causa probable" de que se esté cometiendo un delito. En ese caso, la inspección puede realizarse sin autorización previa.
Desde la North Suburban Legal Aid Clinic, una organización sin fines de lucro que ofrece servicios legales gratuitos, señalan que llevar documentación personal es fundamental tanto para ciudadanos como para inmigrantes. Quienes tienen estatus legal deben portar papeles que acrediten su identidad y residencia, ya que mostrarlos puede evitar confusiones, arrestos o demoras innecesarias.
En el caso de los migrantes indocumentados que han vivido en Estados Unidos por más de dos años, se recomienda llevar pruebas que demuestren su permanencia continua en el país. Aunque esto no impide una posible deportación, sí puede ayudar a evitar procesos de expulsión acelerada y garantizar el acceso al debido proceso legal.
Entre los documentos útiles se incluyen identificaciones oficiales, comprobantes de trabajo, contratos de alquiler, recibos de servicios públicos u otros registros que indiquen el tiempo de residencia en el país. Tener estas pruebas a mano puede resultar clave durante un operativo migratorio.
Por último, la American Civil Liberties Union (ACLU) destaca que los derechos constitucionales aplican para todos. En caso de ser detenidos, conductores y pasajeros pueden permanecer en silencio, no están obligados a firmar documentos que no entiendan y no deben proporcionar información falsa a las autoridades.
La National Immigration Law Center (NILC), organización líder en EE. UU. que defiende los derechos de inmigrantes, advierte que la TSA, la agencia encargada de la seguridad en los aeropuertos, está compartiendo información sobre los pasajeros con ICE. Esto aumenta el riesgo de que personas sin estatus migratorio legal o con un estatus incierto puedan ser detenidas o deportadas al viajar en avión dentro o hacia Estados Unidos.
La NILC recomienda conocer bien los propios derechos en el aeropuerto, llevar copias físicas de documentos importantes y proteger los dispositivos electrónicos como teléfonos, laptops y otros aparatos. Además, sugiere elaborar un plan de seguridad por si ocurre una detención, memorizar los números de teléfono de un abogado y de un familiar o persona de confianza que pueda ayudar en una emergencia.
Toda esta información son directrices generales, y la NILC sugiere informarse y obtener asistencia legal antes de viajar.












