Rusia ha dado un importante paso hacia el futuro de la exploración espacial con la patente de una novedosa estación espacial capaz de generar gravedad artificial. Presentada por la empresa estatal rusa RSC Energía, esta estructura utilizaría la rotación de módulos habitables para simular la gravedad en misiones de larga duración.
Según el informe del medio estatal ruso TASS, la patente incluye ilustraciones de una estructura hipotética de estación espacial con un módulo que combina componentes estáticos y giratorios, así como módulos y hábitats conectados mediante uniones flexibles y herméticas.
El diseño propuesto plantea que la estación utilizará un sistema de rotación en el que los módulos habitables giren alrededor de un eje central. Este giro crearía una fuerza centrífuga capaz de simular una gravedad equivalente a la mitad de la gravedad terrestre (0.5g). Para lograr esto, los módulos rotarían a aproximadamente cinco revoluciones por minuto y tendrían un radio de 40 metros.
Según la información, la estación deberá ser ensamblada en órbita terrestre a través de múltiples lanzamientos espaciales. Sin embargo, la propuesta enfrenta desafíos técnicos, como la coordinación de la rotación de los módulos y la conexión segura de las naves de transporte que acoplarían con la estación.
La exposición prolongada a la ausencia de gravedad causa serios problemas de salud, como atrofia muscular y pérdida de densidad ósea, lo que ha sido una constante preocupación para las agencias espaciales. Por ello, el desarrollo de sistemas que puedan generar gravedad artificial es clave para misiones de larga duración.
Si bien Rusia no ha indicado plazos ni recursos para el desarrollo de este proyecto, la patente demuestra el interés del país en el concepto de gravedad artificial, en un momento en que se acerca el fin de la Estación Espacial Internacional (EEI) y avanzan nuevos planes para estaciones nacionales y comerciales.
Cabe destacar que la NASA y Roscosmos planean desorbitar la EEI en 2030, utilizando una cápsula Dragon de SpaceX modificada para impulsar la estación hacia una muerte ardiente sobre el Pacífico. Rusia, por su parte, se ha comprometido a permanecer a bordo de la EEI hasta 2028.


