En un hecho que ha conmocionado a Taiwán, un ataque con bombas de humo y arma blanca perpetrado por un hombre de 27 años en el centro de la capital Taipéi dejó un saldo de 4 personas muertas y 11 heridas, una de ellas en estado grave.
Según los reportes, el incidente comenzó alrededor de las 5:24 pm del viernes 19 de diciembre de 2025, cuando el sospechoso, identificado como Chang Wen, lanzó varias bombas de humo en la Estación Central de Taipéi, interrumpiendo temporalmente el servicio ferroviario. Posteriormente, el agresor se dirigió a una zona comercial cercana, donde apuñaló a varias personas en la calle y en el interior de unos grandes almacenes.
Dos de las víctimas mortales, un hombre de unos 50 años y otro de aproximadamente 30 años, fallecieron por paro cardíaco como consecuencia del ataque con bombas de humo. Un tercer hombre en la treintena también sufrió un paro cardíaco y no logró ser reanimado. La cuarta víctima fatal fue un hombre que recibió una puñalada mortal en el cuello.
Según las autoridades, un total de 15 personas fueron trasladadas a hospitales de la zona, de las cuales 4 fallecieron, incluyendo al presunto agresor. Otras 2 víctimas se encuentran en cuidados intensivos, una de ellas en estado grave.
El alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an, informó que el atacante, un hombre taiwanés nacido en 1998, se suicidó saltando desde el sexto piso de los grandes almacenes mientras era perseguido por la policía. Además, se reveló que el sospechoso tenía una orden de arresto vigente desde julio por no cumplir con el servicio militar obligatorio.
Tras el ataque, el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, aseguró que el gobierno hará todo lo posible para garantizar la seguridad de los ciudadanos y anunció una "investigación en profundidad" para determinar los motivos detrás de este violento suceso.
Las primeras pesquisas indican que, antes del ataque, el agresor había quemado varios vehículos estacionados en la calle y también había prendido fuego a su propio apartamento.
Este trágico incidente ha generado conmoción y consternación en Taiwán, un país que generalmente goza de altos niveles de seguridad. Las autoridades han prometido tomar medidas reforzadas para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.


