Irán ha asestado un golpe estratégico a la armada de Estados Unidos tras capturar uno de sus vehículos submarinos no tripulados más avanzados en la entrada del estrecho de Ormuz.
El aparato, identificado como un Anduril DIVE-LD de casi tres toneladas y 5,8 metros de eslora, fue presentado por Teherán bajo el lema "Cazando al cazador". El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica calificó la recuperación como una compleja operación de inteligencia.
Por su parte, un portavoz de la Marina estadounidense reconoció que un dron sufrió un fallo en la zona, aunque insistió en que no transportaba datos confidenciales ni equipos clasificados y que las operaciones continúan sin cambios. Sin embargo, analistas advierten que la recuperación de este vehículo intacto, diseñado para operar hasta diez días bajo el agua, otorga a Irán acceso a materiales, baterías de alta densidad y algoritmos de navegación que podrían ser replicados mediante ingeniería inversa.
Este incidente ocurre en un escenario de recrudecimiento de hostilidades en Oriente Medio, que incluye ataques cruzados entre buques y bases militares, así como un incremento en los precios del petróleo, que se acercan a los 100 dólares el barril ante la amenaza al suministro mundial. La pérdida de este activo militar cuestiona la seguridad de los sistemas autónomos desplegados en zonas de alta tensión. Siguenos en Noticias lat para más noticias.




