Un milagro en medio de la tragedia. Tras nueve días atrapados en la oscuridad de un túnel hidroeléctrico, dos trabajadores nepalíes han sido rescatados con vida en la región del Himalaya. Sanjay Sah y Kabir Maharjan sobrevivieron a las catastróficas inundaciones provocadas el pasado 26 de agosto por el derrumbe de un glaciar en la frontera entre Nepal y China.
La operación de rescate en la central Trishuli-3A fue una proeza técnica. Los equipos utilizaron datos satelitales, maquinaria pesada y excavaciones manuales meticulosas para localizar la zona de supervivencia. Mientras que Sah se encuentra estable, Maharjan permanece en estado crítico en un hospital militar de Katmandú.
Sin embargo, la esperanza contrasta con una realidad devastadora. El balance total de fallecidos asciende a 1,326 personas entre Nepal y Tíbet. Más de 5,000 ciudadanos siguen desaparecidos en Nepal, muchos de ellos trabajadores de proyectos hidroeléctricos que quedaron atrapados en laberínticas redes de túneles.
La crisis humanitaria es profunda. El Programa Mundial de Alimentos advierte que unas 43,000 personas requieren ayuda inmediata, mientras miles de familias han quedado desplazadas. En zonas aisladas, los sobrevivientes han debido recurrir a tirolesas improvisadas para regresar a sus hogares, ya que los puentes y carreteras fueron arrasados por la corriente.
El Ejército de Nepal ha desplegado a más de 9,300 efectivos para restablecer la seguridad y brindar atención médica de emergencia en las zonas más remotas, donde el acceso sigue siendo un desafío extremo debido a los escombros y el fango.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






