Una situación de extrema gravedad ha conmocionado al ámbito deportivo local tras hacerse pública la denuncia interpuesta por una joven que se desempeña como encargada de prensa en el Club Triunfo. Según los hechos relatados por la afectada, el presidente de la Liga de fútbol habría protagonizado un episodio de violencia y hostilidad, llegando a proferir amenazas de muerte contra ella y su pareja.
El conflicto se habría originado en el contexto de un encuentro deportivo disputado entre el Club Triunfo y el Club Atlético Corrales. Durante el desarrollo de la jornada, se registraron disturbios provocados por los hinchas del Club Atlético Corrales, quienes eran los rivales del Club Triunfo en dicho enfrentamiento. En cumplimiento de sus funciones profesionales, la comunicadora procedió a capturar imágenes fotográficas de los incidentes y los desórdenes generados por los simpatizantes del equipo visitante.
De acuerdo con el relato de la víctima, el presidente de la Liga se habría molestado profundamente al percatarse de que la profesional estaba documentando los disturbios a través de fotografías. Esta molestia habría escalado rápidamente, transformándose en una confrontación directa donde el directivo habría desplegado una actitud agresiva hacia la encargada de prensa.
La gravedad de la situación quedó plasmada en una publicación realizada por la joven a través de la red social Facebook. En dicho posteo, que acompaña la denuncia formal presentada ante las autoridades, la comunicadora detalla la naturaleza de las intimidaciones recibidas. Según sus palabras, el presidente de la Liga fue explícito al asegurar que contaba con municiones listas para ser utilizadas contra ella y su novio.
“Sí, me amenazó de muerte diciéndonos que tenía balas ya preparadas para mí y para mi novio que es futbolista donde me desempeño como encargada de prensa”, manifestó la joven en su declaración pública. Esta amenaza no solo se limitó a la intimidación verbal; la afectada denunció además haber sido víctima de agresiones físicas por parte del mencionado directivo, lo que agrava significativamente la situación jurídica y ética del implicado.
El escenario se tornó caótico, describiéndose un ambiente de fuerte tensión y desorden, referido localmente como un "guyryry". La situación llegó a un punto crítico tal que fue necesaria la intervención de los propios protagonistas del encuentro deportivo. Peloteros de ambos equipos, tanto del Club Triunfo como del Club Atlético Corrales, tuvieron que salir del campo de juego o intervenir en la disputa para separar a las personas involucradas y tratar de calmar los ánimos, evitando que la violencia escalara a mayores consecuencias.
La denuncia expuesta en redes sociales pone de relieve la vulnerabilidad de los profesionales de la comunicación en el ámbito deportivo, especialmente cuando su labor de documentación choca con los intereses o el temperamento de figuras de autoridad dentro de las organizaciones ligueras. La joven ha hecho uso de las plataformas digitales para visibilizar la agresión y el temor que siente tras haber recibido amenazas directas contra su vida y la de su pareja, quien también forma parte del entorno deportivo al ser futbolista.
Hasta el momento, los hechos se centran en la denuncia presentada por la comunicadora, quien sostiene que el ejercicio de su labor profesional —tomar fotografías de los disturbios causados por la hinchada de Corrales— fue el detonante de la furia del presidente de la Liga. La comunidad deportiva aguarda ahora la resolución de la denuncia formal para determinar las responsabilidades penales y administrativas que correspondan ante tales actos de violencia y amenazas.


