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Gianni Infantino rompe el silencio y arremete contra los críticos tras el Mundial 2026

A una semana del término de la cita planetaria que consagró a España, el presidente de la FIFA compartió un mensaje en sus redes sociales.

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Gianni Infantino rompe el silencio y arremete contra los críticos tras el Mundial 2026
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Gianni Infantino ha lanzado un ataque frontal contra los críticos del Mundial 2026, calificándolos de estar consumidos por el odio y de operar desde la comodidad de sus pantallas. El presidente de la FIFA defendió el balance del torneo como un éxito rotundo en seguridad y convivencia, asegurando que mientras algunos dividen, su organización se encarga de unir al mundo a través del deporte. El mandatario suizo también minimizó las polémicas sobre la denegación de visados y los errores arbitrales, argumentando que estas situaciones son habituales en las ligas más importantes. Con un tono severo y desafiante, Infantino cerró el balance de la cita planetaria, consagrada por la victoria de España, reafirmando su orgullo por haber liderado el espectáculo deportivo más grande del planeta.

A una semana de haber concluido la cita planetaria que consagró a España como campeona tras vencer a Argentina en el encuentro final, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha utilizado sus redes sociales para enviar un mensaje contundente y directo. El máximo dirigente del fútbol mundial no ha evitado la confrontación, apuntando abiertamente contra aquellos sectores que han criticado el desarrollo y la organización del Mundial 2026.

A través de un extenso comunicado publicado en sus perfiles oficiales, el mandatario suizo defendió el balance general del torneo, asegurando que la competición se llevó a cabo bajo estándares de seguridad y armonía ejemplares. Según las palabras de Infantino, el evento se realizó con “cero incidentes, cero hostilidad y cero violencia”, subrayando que el ambiente predominante fue de “sólo alegría, emociones, felicidad, unidad y reunión”. Para el dirigente, el resultado final en términos de convivencia fue rotundo: “Todo fue seguro y feliz”.

Sin embargo, el tono del mensaje se volvió más severo al dirigirse a los detractores del certamen. Infantino lanzó un recado directo a las personas que, a su juicio, se encuentran “consumidas por el odio”, afirmando tajantemente que quienes mantuvieron esa actitud “se lo perdieron todo”. El abogado suizo arremetió con dureza contra quienes operan desde la distancia, haciendo una distinción clara entre el trabajo operativo y la crítica mediática.

En sus declaraciones, el presidente de la FIFA atacó a aquellos que, resguardados “tras sus plumas y papeles” o “tras sus pantallas”, se dedican a difundir “odio y rumores falsos”. En este sentido, Infantino estableció una dicotomía entre la labor de su organización y la de los críticos, señalando: “Mientras ustedes se quedan atrás, nosotros, en la FIFA, estamos en primera línea organizando, trabajando duro y ofreciendo el mejor espectáculo del mundo”. Bajo la premisa de que “ustedes dividen, nosotros unimos”, el dirigente buscó legitimar el esfuerzo logístico del ente rector del fútbol.

Otro de los puntos neurálgicos del mensaje fue la mención a la situación de la Selección de Irán y las controversias relacionadas con la gestión de visados. Infantino defendió la postura de la organización argumentando que “el fútbol es más grande que el odio y la discriminación”. Respecto a las críticas sobre la denegación de permisos de entrada, el suizo minimizó el impacto, señalando que se habla de “las pocas personas a las que se denegó la visa”, mientras que se omiten los “millones a los que se les aprobó de todas partes del mundo”.

El texto también abordó, aunque de manera general, las polémicas derivadas de las decisiones arbitrales durante el torneo. Si bien Infantino evitó mencionar explícitamente el caso de Folarin Balogun, jugador de Estados Unidos que fue expulsado en un incidente que incluyó una llamada de Donald Trump al propio presidente de la FIFA, el dirigente justificó este tipo de situaciones.

Infantino sostuvo que las tarjetas rojas o amarillas que puedan ser “potencialmente erróneas”, así como las decisiones posteriores de no sancionar a los jugadores en determinadas circunstancias, son hechos “habituales y están ampliamente aceptadas en algunas de las ligas más importantes del mundo”. En un giro irónico, el presidente de la FIFA añadió que “resulta curioso que los mismos países que emplean estas prácticas sean los que las critican”.

Finalmente, el dirigente cerró su intervención manifestando que se siente “increíblemente orgulloso” de haber podido contribuir, aunque sea en una pequeña medida, al desarrollo de lo que calificó como el gran espectáculo del deporte rey.

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