La escena musical argentina se encuentra atravesando un momento de alta tensión mediática tras la controversia que rodea a la cantante española Rosalía. La artista ha sido blanco de fuertes críticas en diversas plataformas digitales luego de sumarse, de manera indirecta, a una campaña dirigida contra Argentina. Este clima de hostilidad surge en un momento crítico, justo antes de que la intérprete inicie sus presentaciones en suelo porteño como parte de su gira denominada "LUX Tour 2026".
El detonante de la indignación generalizada en las redes sociales fue la decisión de la cantante europea de compartir un video de Mía Khalifa. En dicho material, se observaba el festejo por la victoria de la selección de España sobre el conjunto argentino en el marco del Mundial 2026. Esta acción fue interpretada por un sector considerable del público local como un gesto despectivo, lo que desencadenó una ola de repudio masivo hacia la artista. Ante la magnitud de las reacciones, Rosalía optó por brindar disculpas públicas, intentando mitigar el malestar generado por la publicación.
En este contexto de conflicto, Lali Espósito, una de las máximas referentes del pop nacional, decidió intervenir públicamente. Tras finalizar sus vacaciones y arribar al país el pasado sábado por la mañana, la cantante abordó directamente la situación. Lali manifestó su respaldo hacia su colega española, sosteniendo que las reacciones adversas manifestadas en las redes sociales resultaron desmedidas en relación con el hecho ocurrido.
La artista argentina fue enfática al analizar el fenómeno de la "cancelación" en este caso particular. Según Lali, no existe una verdadera cancelación de la artista española, basando su argumento en los datos comerciales de los eventos. La cantante remarcó que Rosalía tiene programados cinco shows en el país, y que todas estas funciones se encuentran agotadas, lo que sugiere que el rechazo digital no se ha trasladado necesariamente a la demanda de tickets.
Sin embargo, a pesar de la defensa sostenida por Espósito y del estado de "sold out" de las entradas, la controversia ha comenzado a generar repercusiones económicas tangibles y directas. El impacto más notable se ha registrado en los servicios logísticos asociados a los eventos. Diversas agencias de transporte privado, que suelen coordinar los traslados de fans desde distintos puntos hacia el Movistar Arena, han tomado medidas drásticas.
Firmas como Otto Viajes, junto a otros emprendimientos de transporte ubicados en el Gran Buenos Aires y en diversas provincias, resolvieron dar de baja los servicios de traslado de manera unánime. Esta determinación fue impulsada por una reducción drástica en la cantidad de pasajeros registrados para asistir a los recitales, lo que indica que, aunque las entradas estén vendidas, la disposición de algunos asistentes para viajar al evento ha disminuido debido al clima social.
A estas cancelaciones de transporte se sumó otra noticia negativa para la producción: la suspensión de un homenaje especial que estaba previsto realizarse en la provincia de Córdoba, eliminando así una de las actividades complementarias a la gira en el interior del país.
A pesar de estas complicaciones externas, la programación oficial de los conciertos se mantiene sin cambios. Las presentaciones están agendadas para los días 1, 2, 4 y 6 de agosto en el barrio de Villa Crespo. El Movistar Arena, que cuenta con una capacidad de 15.000 localidades por fecha, espera recibir a un total de 60.000 espectadores en las cuatro funciones.
Desde el punto de vista financiero, la magnitud del evento es considerable. Considerando un valor medio de boleto de $197.700 pesos argentinos, la recaudación aproximada se estima en $11.860 millones de pesos. Es importante señalar que este monto no incluye los ingresos generados por la venta de artículos oficiales ni los pases VIP, cuyos precios superan los $1.247.000 pesos.
No obstante, la firma organizadora de los shows ha manifestado que se mantiene en estado de alerta. Si bien los compromisos siguen en pie, existe una preocupación latente ante la posibilidad de que el malestar del público se transforme en un pedido de reembolso masivo de los tickets, lo que podría afectar significativamente la rentabilidad y el desarrollo del "LUX Tour 2026" en Argentina.

