ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • lunes, 27 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

CERN desmiente teorías de portales dimensionales tras el apagado del Gran Colisionador de Hadrones

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) estará en un apagado temporal hasta 2030, como parte de un plan técnico programado.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

CERN desmiente teorías de portales dimensionales tras el apagado del Gran Colisionador de Hadrones
Puntos clave

El apagado temporal del Gran Colisionador de Hadrones ha desatado una ola de teorías conspirativas en redes sociales, donde se especula sobre la apertura de portales dimensionales y la aparición de seres extraños. Ante esto, el CERN ha aclarado que la pausa responde al Long Shutdown 3, un plan técnico programado para modernizar la maquinaria y convertirla en el High-Luminosity LHC. Esta actualización, que culminará hacia el año 2030, permitirá multiplicar por diez el volumen de colisiones subatómicas para profundizar el estudio de la materia oscura y el bosón de Higgs. Mientras la comunidad científica desmiente los mitos sobre agujeros negros o dimensiones paralelas, el centro reafirma que estas interrupciones son esenciales para integrar tecnología de vanguardia y garantizar la seguridad del planeta.

El apagado temporal del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), reconocido como el acelerador de partículas más grande y potente del mundo, ha provocado un fenómeno inesperado en las redes sociales. La pausa operativa de la maquinaria ha reavivado diversas hipótesis conspirativas que sugieren la apertura de supuestos portales dimensionales o alteraciones en la estructura de la realidad. Ante la propagación de estas especulaciones, la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) ha salido al paso para aclarar que la interrupción de actividades obedece estrictamente a un esquema técnico planificado con años de antelación.

Ubicado estratégicamente en la frontera entre Francia y Suiza, este complejo científico se dedica al estudio de la estructura fundamental de la materia. Para lograrlo, el LHC utiliza choques de alta energía que recrean el estado cósmico posterior al Big Bang, un proceso fundamental que permitió el descubrimiento del bosón de Higgs en el año 2012. Respecto a la actual pausa en las operaciones, Mike Lamont, director de Aceleradores y Tecnología, explicó que el ajuste del calendario y la extensión de las labores de mantenimiento responden al consenso alcanzado por los comités científicos, cuyo objetivo es preparar la siguiente generación del acelerador.

De acuerdo con la planificación institucional, a finales de junio de 2026, el CERN inició el denominado Long Shutdown 3 (LS3), que representa el tercer paro prolongado en la historia del LHC. Durante un periodo de casi cuatro años, un equipo de especialistas llevará a cabo el desmontaje de más de un kilómetro de piezas, la renovación de diversos aparatos y la implementación de tecnología avanzada. Todo este proceso tiene como finalidad transformar la instalación actual en el High-Luminosity LHC (HiLumi LHC). El propósito central de esta modernización es elevar la luminosidad del sistema, potenciar el volumen de colisiones subatómicas y, consecuentemente, recopilar una mayor cantidad de datos sobre eventos físicos atípicos.

Estas pausas prolongadas no son incidentes imprevistos, sino que forman parte del programa operativo habitual de un complejo de tal magnitud. Además de las interrupciones técnicas anuales destinadas a revisiones preventivas, la institución ejecuta cortes multianuales profundos. Estos periodos permiten actualizar componentes críticos, examinar las infraestructuras superconductoras que operan a temperaturas próximas al cero absoluto e integrar los últimos avances tecnológicos. Desde el laboratorio se ha enfatizado que estas etapas son una parte integral del ciclo de vida de los aceleradores de partículas, ya que facilitan trabajos simultáneos de consolidación, optimización y mantenimiento.

El proceso de puesta en marcha se realizará de manera paulatina. Se ha previsto que los aparatos auxiliares reanuden sus actividades a partir del año 2028. Por su parte, la instalación principal, ya modernizada, arrancará una nueva fase científica hacia el año 2030 bajo la denominación de HiLumi LHC. El organismo resalta que este nuevo formato producirá aproximadamente diez veces más colisiones que el acelerador original, lo que expandirá significativamente el campo de estudio sobre la materia oscura, el bosón de Higgs y otros enigmas cósmicos que aún permanecen sin resolución.

Paralelamente a los datos técnicos, el centro ha tenido que enfrentar controversias originadas por declaraciones externas. La investigadora suiza Astrid Stuckelberger generó polémica al afirmar que físicos del laboratorio le habían revelado la existencia de múltiples dimensiones y la apertura de una vía por la cual "entran y salen seres". Stuckelberger llegó a declarar que, durante un ensayo realizado en 2024, emergió una criatura no humana que dejó una bufanda como evidencia física. No obstante, a pesar del impacto que estas palabras tuvieron en los medios y redes sociales, el relato carece de cualquier respaldo documental, testimonios verificados o validación por parte de la comunidad científica internacional.

Las hipótesis sobre portales interdimensionales en el LHC se suman a una larga lista de mitos urbanos. Durante años, diversos sectores han vinculado al centro europeo con la creación de microagujeros negros, la realización de ritos satánicos, fracturas en las líneas temporales y la provocación de eventos telúricos. Sin embargo, ninguno de estos planteamientos cuenta con demostraciones experimentales reales ni con publicaciones revisadas por pares que los sustenten.

Frente a esta ola de rumores, el CERN mantiene una postura institucional firme, asegurando que sus proyectos se centran únicamente en la física de partículas. Los especialistas han aclarado que, en el hipotético caso de que se formara un microagujero negro, este colapsaría de manera instantánea debido a la radiación de Hawking, sin representar peligro alguno. Asimismo, señalan que los rayos cósmicos chocan diariamente contra la atmósfera terrestre con una energía superior a la del colisionador, lo que disipa cualquier riesgo real para la Tierra.

Cobertura en Video