Racing Club comenzó el Torneo Clausura con una victoria fundamental en el Cilindro de Avellaneda, donde logró derrotar por 2 a 1 a Gimnasia y Esgrima La Plata en la primera fecha del campeonato. El encuentro, marcado por un cambio en la propuesta táctica y actuaciones individuales destacadas, permitió a la Academia sumar tres puntos vitales en el inicio de la competición. Los goles del equipo local fueron convertidos por Matko Miljevic y Nazareno Colombo, mientras que para la visita anotó Bautista Barros Schelotto.
El análisis del encuentro pone el foco en la figura de Facundo Cambeses, quien fue determinante para sostener el resultado. El arquero, calificado con un 8, se convirtió en el héroe del partido al atajar un penal decisivo y concretar una gran tapada sobre el final del encuentro, asegurando así los tres puntos para el equipo local. Su seguridad bajo los tres palos fue el pilar que permitió a Racing resistir la presión del "Lobo".
En el plano ofensivo y creativo, Matko Miljevic se erigió como la máxima figura del partido con una calificación de 9. El futbolista no solo marcó el gol que abrió el marcador tras una "avivada" de Matías Zaracho, sino que también brindó el centro preciso para el tanto de la victoria. Miljevic mostró una confianza renovada y una capacidad de recuperación notable, consolidándose como el jugador más influyente de los últimos dos compromisos del equipo. Por su parte, Matías Zaracho (7) se mostró recuperado físicamente, lo que se tradujo en un buen rendimiento futbolístico, destacándose especialmente en la recuperación que originó el primer gol.
El resultado final llegó gracias a un certero cabezazo de Nazareno Colombo, quien con su gol puso nuevamente a Racing arriba en el marcador. Si bien su actuación fue irregular, alternando buenas y malas intervenciones, el tanto le permitió cerrar la noche con una nota positiva.
En cuanto al esquema táctico, se percibió una evolución en el juego de la Academia. El equipo dejó de lado el recurso del pelotazo para implementar un sistema basado en la pelota contra el piso, con mayor rotación, desmarques y criterio en la posesión. Este cambio de estilo parece haber favorecido especialmente el despliegue de Miljevic y ha generado esperanza sobre las variantes en el mediocampo, donde Ulises Ortegoza dejó una buena impresión en su ingreso, mostrándose firme en la marca y en la distribución.
Sin embargo, el equipo no estuvo exento de debilidades. La delantera fue el sector más criticado. Tomás Conechny fue el jugador más flojo del encuentro, sin lograr comodidad en ninguna zona del campo, lo que derivó en su sustitución a los 45 minutos. Santiago Solari, quien alcanzó la marca de los 100 partidos en el club, desperdició tres situaciones claras de gol, evidenciando una falta de puntería en la definición. Asimismo, el ingreso de Duván Vergara fue evaluado como insuficiente, ya que el colombiano no logró sentenciar el partido.
En la defensa, Gonzalo Escudero mostró firmeza en la salida, aunque cometió un penal infantil que complicó el trámite. Alfonso Espino evidenció que aún no se encuentra al cien por ciento en lo físico, a pesar de su calidad técnica. El capitán Santiago Sosa tuvo una actuación regular, con momentos de desesperación y pérdida de balones, aunque evitó que una jugada final fuera sancionada como penal. Alejandro Tello, por su parte, vio condicionado su rendimiento debido a una tarjeta amarilla temprana provocada por Ramírez.
Entre los suplentes, Lautaro Díaz destacó por un ingreso prometedor, liderando contras con una velocidad sorprendente que sugiere que tendrá mucho para aportar en el ataque. Ignacio Rodríguez también cumplió con su rol en el costado izquierdo.
El triunfo permitió a Racing romper una racha negativa de aproximadamente ocho años sin poder vencer a Gimnasia. A pesar de las críticas internas sobre ciertos jugadores y el cuerpo técnico, el equipo mostró un camino de adaptación con jugadores del proceso anterior y un planteo táctico que parece dar frutos en este comienzo de torneo.


