La ciudad de Cali vivió una jornada de alta tensión este miércoles 22 de julio de 2026, debido a un incendio estructural de magnitudes considerables que se registró en el barrio Porvenir, ubicado en el centro de la capital vallecaucana. La emergencia, que puso a prueba la capacidad de respuesta de los organismos de socorro, fue reportada inicialmente hacia las 3:20 p. m., generando una alarma generalizada entre los residentes y comerciantes de la zona.
El siniestro tuvo lugar específicamente en la intersección de la calle 34 con carrera 6A. Desde los primeros minutos, la magnitud del fuego se hizo evidente a través de una extensa y densa columna de humo negro, la cual pudo ser divisada desde múltiples puntos estratégicos de la ciudad, alertando a la ciudadanía sobre la gravedad de la situación en el centro.
Ante el reporte de la emergencia, el Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali activó sus protocolos de respuesta inmediata. En una primera fase, fueron despachadas tres máquinas extintoras con un equipo de 12 unidades, una máquina de altura operada por dos bomberos, un carro tanque con dos unidades, una ambulancia con cuatro paramédicos y un vehículo logístico. Sin embargo, dada la naturaleza del material combustible y la intensidad de las llamas, las autoridades determinaron que era necesario reforzar las capacidades operativas en el sitio.
Posteriormente, el despliegue se intensificó con la llegada de cinco máquinas extintoras adicionales y 20 unidades, una máquina de altura con dos bomberos, otro carro tanque con dos unidades, dos ambulancias con personal paramédico y cuatro vehículos logísticos con cuatro unidades adicionales. Para las 5:00 p. m., el operativo ya contaba con un total de 40 unidades desplegadas, apoyadas por seis máquinas bombas, dos máquinas de altura, un carro tanque, dos ambulancias y cuatro vehículos logísticos, trabajando coordinadamente para mitigar el avance del fuego.
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, el incendio se originó en una bodega de plásticos, material que favorece la propagación rápida de las llamas y la generación de humos tóxicos. La situación alcanzó un punto crítico cuando el fuego amenazó con extenderse hacia bodegas colindantes y viviendas cercanas. El riesgo aumentó significativamente al detectarse la proximidad de una bodega de alcohol, lo que podría haber desencadenado una catástrofe mayor si el incendio no hubiera sido contenido a tiempo.
Siendo las 5:30 p. m., el cuerpo de bomberos logró el objetivo estratégico de evitar que el incendio se propagara hacia la bodega de alcohol y las residencias vecinas. Al respecto, el Capitán Francisco Javier Díaz González, comandante del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, señaló que, aunque en ese momento el fuego no estaba totalmente controlado, se había logrado evitar que la afectación fuera mayor al impedir el avance hacia las viviendas. El comandante añadió que el incendio afectó un total de tres bodegas y que el personal operativo tendría que laborar aproximadamente cinco horas adicionales para controlar los denominados "puntos calientes" y prevenir que el fuego se reactivara.
Afortunadamente, el balance humano fue positivo, ya que el comandante Díaz González confirmó que no se reportaron personas afectadas, ya sea por quemaduras directas o por la inhalación de humo. No obstante, el balance material y las pérdidas económicas aún no han sido presentados oficialmente por las autoridades.
Este evento no fue el único desafío para los servicios de emergencia en la ciudad. La Alcaldía de Cali informó que el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo se mantuvo activo para atender simultáneamente tres emergencias distintas en diversos puntos de la urbe. Además del incendio estructural en el barrio Porvenir, se reportó otro incendio estructural detrás del colegio Las Aguas, en el corregimiento de Montebello, donde se desplegaron dos máquinas extintoras con ocho unidades, un carro tanque con dos unidades y una ambulancia con dos paramédicos. Simultáneamente, se atendió un incendio forestal en el sector de Bonanza.
Como consecuencia directa del incendio en el barrio Porvenir, la Secretaría de Movilidad implementó cierres preventivos en varios puntos cercanos para facilitar el acceso y el trabajo de los organismos de emergencia. Los agentes de tránsito hicieron presencia en el sector para regular el flujo vehicular y evitar congestionamientos. Las autoridades hicieron un llamado enfático a los conductores para que evitaran la zona y utilizaran rutas alternas mientras se completaban las labores de enfriamiento y control del área.


