Samsung ha celebrado una nueva edición de su evento Unpacked, donde ha revelado la siguiente generación de sus dispositivos móviles plegables. La compañía ha presentado nuevas versiones de sus dos modelos ya consolidados en el mercado, el Galaxy Z Flip8 y el Galaxy Z Fold8, además de dar pistas sobre un tercer dispositivo diseñado específicamente para competir con el futuro iPhone plegable. Aunque la familia se expande, el foco principal recae en las diferencias técnicas y funcionales entre los dos modelos tradicionales.
El Samsung Galaxy Z Flip8 mantiene la esencia de su línea, apostando por un diseño tipo concha con pliegue horizontal. Este formato está claramente orientado a los usuarios que priorizan la portabilidad y la discreción, ya que al estar plegado sus dimensiones son de 75,4 x 85,7 x 13,1 mm, ocupando muy poco espacio en el bolsillo. Una vez desplegado, ofrece una pantalla Dynamic AMOLED 2X de 6,9 pulgadas con resolución FullHD+ (1.080 x 2.520 píxeles) y una densidad de 400 píxeles por pulgada. Este panel destaca por alcanzar los 3.000 nits de brillo, contar con la tecnología Vision Booster y una tasa de refresco variable entre 1 y 120 Hz. Además, incorpora una pantalla secundaria Super AMOLED de 4,1 pulgadas con resolución de 948 x 1.048 píxeles y refresco de 60/120 Hz.
En el interior, el Z Flip8 integra el procesador Exynos 2600, el mismo chip que equipan los modelos Samsung Galaxy S26 y S26+. En cuanto a memoria, se presenta en configuraciones de 12 GB de RAM acompañados de almacenamientos de 256 GB o 512 GB. Su apartado fotográfico incluye una cámara principal angular de 50 MP con dual pixel AF, OIS y apertura f/1.8, complementada por un gran angular de 12 MP (f/2.2). La cámara frontal es de 10 MP con apertura f/2.2. Para alimentar este dispositivo, Samsung ha optado por una batería dual de 4.300 mAh, manteniendo la capacidad de la generación anterior. La carga rápida por cable se mantiene en los 25W, mientras que la carga inalámbrica es de 15W, incluyendo la función PowerShare.
Por otro lado, el Samsung Galaxy Z Fold8 se posiciona como una herramienta de productividad y consumo multimedia gracias a su formato de libro con pliegue vertical. Al desplegarse, presume de una pantalla Dynamic AMOLED 2X de 7,6 pulgadas con resolución QXGA+ (2.448 x 1.848 píxeles) y 403 ppi, con tasa de refresco de 1 a 120 Hz y Vision Booster. La pantalla secundaria es un panel Dynamic AMOLED 2X de 5,5 pulgadas con resolución QXGA+ (1.248 x 1.972 píxeles), 428 ppi, brillo de hasta 3.000 nits y una pantalla de baja reflectancia.
El rendimiento del Z Fold8 es superior, ya que incorpora el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy, el mismo que se encuentra en el Galaxy S26 Ultra. Esto se traduce en una mayor potencia, respaldada por opciones de memoria RAM y almacenamiento que van desde los 12/256 GB hasta una versión tope de gama de 16 GB de RAM y 1 TB de espacio. El sistema de cámaras es más avanzado, con un sensor principal de 50 MP (f/1.8, OIS) y un gran angular también de 50 MP (f/1.9). Cuenta con dos cámaras frontales de 10 MP: una en la pantalla principal y otra en la plegable. Su batería dual es de 4.800 mAh, lo que supone un incremento de 400 mAh respecto a la generación previa para compensar el gasto energético de su gran pantalla. Además, mejora la carga rápida por cable elevándola a 45W y la carga inalámbrica a 20W.
En cuanto a los precios, el Galaxy Z Flip8 comienza desde los 1.299 euros, mientras que el Galaxy Z Fold8 se sitúa desde los 1.999 euros. Para incentivar las ventas iniciales, Samsung ha lanzado la campaña "Entrega y estrena", y otros distribuidores como MediaMarkt ofrecen descuentos al registrarse en su tienda.


