Leandro Paredes ha regresado a territorio argentino tras el cierre de una etapa intensa y cargada de emociones en el Mundial 2026. El mediocampista se reintegró a sus compañeros de plantel y al cuerpo técnico en el Aeropuerto Ministro Pistarini, donde fue recibido por una multitud de hinchas que, a pesar de las condiciones climáticas adversas marcadas por la lluvia y el frío, esperaron durante horas en las inmediaciones de Ezeiza para brindar su apoyo a la delegación nacional.
El regreso se produce en un contexto de dolor deportivo, luego de que la selección argentina cayera 1-0 ante España en la final del certamen. Tras el recibimiento popular, Paredes utilizó sus redes sociales para publicar un mensaje cargado de sentimiento que ha generado diversas interpretaciones entre sus seguidores y el mundo del deporte, debido a que el tono del texto sugiere una posible despedida de la Albiceleste.
En su publicación, el jugador comenzó expresando: “Gracias Argentina, te amo hoy y siempre”. A través de sus palabras, el futbolista manifestó el pesar por el resultado del encuentro decisivo, señalando que escribía “con mucho dolor en el alma por no haber podido darles esa alegría que tanto se merece nuestro país”. No obstante, destacó que lo hacía con el “pecho lleno de orgullo por dar todo lo que teníamos y dejar nuestra bandera otra vez en lo más alto”.
El mediocampista también dedicó un espacio para agradecer a sus compañeros, subrayando el compromiso del grupo. “Gracias a este grupo de jugadores que dio la vida por representar esta camiseta, como lo hizo hasta el último segundo de cada partido”, escribió Paredes. El cierre de su mensaje fue el punto que más llamó la atención, ya que, aunque no confirmó oficialmente su retiro de la selección, afirmó: “Fue un orgullo ser parte de la mejor selección argentina de la historia”. Para acompañar este texto, el jugador compartió una serie de imágenes que resumieron sus últimos días: desde la celebración del cumpleaños de Lionel Messi y el encuentro disputado contra Inglaterra, hasta la derrota en la final y las postales del recibimiento en el aeropuerto.
Paralelamente a la carga emocional de su mensaje, salió a la luz un dato médico que se mantuvo en estricto secreto durante el tramo final de la competición. Según reveló el periodista Martín Arévalo en el programa ESPN Mundial, Paredes disputó los últimos tres encuentros del Mundial con una fisura en la costilla. Esta lesión le provocaba serias dificultades para respirar, una condición que fue monitoreada internamente pero que no trascendió a la prensa ni a los equipos rivales.
De acuerdo con la información brindada, la decisión de mantener el hermetismo respondió a una estrategia táctica y de protección. Se temía que, de conocerse la lesión, los rivales pudieran aprovechar la vulnerabilidad del jugador mediante golpes intencionales en la zona afectada. Esta situación ponía en riesgo la disponibilidad de un jugador que, según la planificación del entrenador Lionel Scaloni, debía ser titular, aunque en el partido final no haya ocupado ese puesto.
Cabe destacar que el camino físico de Paredes en este torneo ya había sido complejo. El jugador llegó a la cita mundialista arrastrando una lesión muscular contraída en su último partido con Boca Juniors en la Copa Libertadores, la cual logró superar durante la etapa de preparación. Ahora, tras la revelación de la fisura costal, el futbolista deberá someterse a una evaluación exhaustiva por parte del cuerpo médico del Xeneize para determinar los plazos de recuperación y su retorno a los entrenamientos bajo las órdenes del técnico Vasco Arruabarrena.
Finalmente, el panorama para el mediocampista no solo incluye la recuperación física, sino también una posible sanción disciplinaria. Paredes podría ser penalizado por la FIFA debido a los incidentes ocurridos tras la final. Imágenes televisivas muestran al jugador tomando del cuello al defensor español Eric García, quien había reemplazado a Rodri, antes de que fuera separado por la intervención de Thiago Almada y el técnico Scaloni. Asimismo, se registró que Paredes derribó al mediocampista del Barcelona, Gavi, quien en ese momento se encontraba con la pechera de suplente.

