El 20 de julio de 2026 marca el final de un relato único en la historia del fútbol. Lionel Messi ha puesto término a su trayectoria en las Copas del Mundo, un camino que se extendió durante 20 años y que estuvo marcado por un debut impactante, un trayecto tortuoso y una consagración que llegó en Qatar, aunque no pudo repetirse en su última aparición.
La historia comenzó el 16 de junio de 2006 en Gelsenkirchen, durante el Mundial de Alemania. Messi vivió un debut soñado en la segunda fecha frente a Serbia y Montenegro. En aquel encuentro, compartió el banquillo durante 75 minutos con Lionel Scaloni y Pablo Aimar. Tras ingresar al campo en sustitución de Maxi Rodríguez, el impacto fue inmediato: asistió a Hernán Crespo para el 4-0 y anotó el 6-0 final en el minuto 88. Sin embargo, el torneo dejó una primera nota de amargura el 30 de junio en Berlín, cuando Argentina fue eliminada ante Alemania en una tanda de penaltis (2-4). En ese partido, Messi observó impotente desde el banquillo con el encuentro empatado 1-1 y los cambios agotados, lo que generó fuertes críticas hacia el entrenador José Pekerman.
Para el Mundial de Sudáfrica 2010, Messi asumió un nuevo rol. El 22 de junio, en Polokwane, Diego Maradona le entregó el brazalete frente a Grecia, convirtiéndolo con 22 años en el capitán más joven de la selección argentina. A pesar de contar con libertad absoluta en el campo y llegar como el vigente Balón de Oro, el rendimiento no fue el esperado. Sudáfrica quedó registrado como el único Mundial en el que Messi se retiró sin marcar goles.
La frustración alcanzó su punto máximo el 13 de julio de 2014 en el Maracaná. Messi disputó su primera final, que terminó en llanto tras un gol de Mario Goetze en la prórroga que dio la victoria a Alemania. Aunque fue elegido el Mejor Jugador del Torneo, el premio resultó agridulce. Esta derrota, sumada a la pérdida de dos finales de la Copa América en penaltis en los años siguientes, lo llevó a renunciar temporalmente a la selección.
En Rusia 2018, el camino volvió a cerrarse prematuramente. El 30 de junio, en Kazán, Kylian Mbappé liquidó las aspiraciones argentinas con dos goles en cuatro minutos (minutos 64 y 68), sellando un 4-3 que parecía representar un cambio generacional en el fútbol mundial.
La redención llegó en el Mundial de Qatar 2022. Tras una derrota sorprendente ante Arabia Saudí, Messi abrió el camino de la victoria frente a México el 26 de noviembre con un latigazo desde fuera del área. El proceso culminó el 18 de diciembre en una final espectacular contra Francia. Tras un 3-3 y una victoria 4-2 en penaltis, Messi conquistó el título que había buscado durante dieciséis años, defendiendo su corona como mejor jugador del mundo y poniendo fin a las críticas.
Su última cita fue el Mundial de Norteamérica 2026. El 16 de junio, en Kansas City, y coincidiendo con el vigésimo aniversario de su debut, Messi firmó una actuación memorable ante Argelia. Con su primer hat-trick en una Copa del Mundo, igualó a Miroslav Klose en la tabla histórica de máximos artilleros.
El tramo final de su carrera estuvo marcado por épicas remontadas. El 7 de julio, en Atlanta, Argentina perdía 0-2 contra Egipto en octavos de final a falta de 11 minutos. Cuti Romero inició la recuperación, Messi igualó y Enzo Fernández culminó el milagro, provocando el llanto emocional del capitán. Ocho días después, nuevamente en Atlanta y enfrentando a Inglaterra, la selección volvió a superar una situación límite. Tras un gol de Anthony Gordon, Enzo Fernández y Lautaro Martínez, este último en el minuto 92+, dieron la vuelta al marcador.
El ciclo concluyó el 19 de julio de 2026 en el Metlife de Nueva York/Nueva Jersey. En una final contra España, en el mismo escenario donde diez años atrás había anunciado su despedida de la selección, Messi no encontró el final feliz. Un gol de Ferran Torres en el minuto 106 dejó al capitán albiceleste sin el título. Con este resultado, Messi se despide de las Copas del Mundo, dejando tras de sí su legado.


