El impacto del Fenómeno El Niño en el territorio peruano ha trascendido las habituales alteraciones climáticas y los efectos directos en la industria pesquera, extendiendo sus consecuencias negativas hacia la fauna marina. En una reciente intervención concedida a Exitosa, Juan Carlos Rivero, director científico de Oceana Perú, ha lanzado una seria advertencia sobre la situación actual de los pingüinos de Humboldt, señalando que esta especie se encuentra en un escenario crítico que podría derivar en una mortalidad masiva en las costas del país.
El núcleo del problema radica en la alteración de la cadena alimenticia provocada por el incremento de la temperatura del mar. Según explicó el especialista Rivero, el calentamiento de las aguas provoca que las especies de peces, que constituyen la base de la dieta de los pingüinos de Humboldt, migren hacia zonas más profundas o se desplacen hacia áreas más alejadas de la costa buscando temperaturas más bajas. Este desplazamiento forzado de las presas genera un efecto dominó devastador para los pingüinos.
Debido a la escasez de alimento en sus zonas habituales de caza, los ejemplares se ven obligados a recorrer distancias significativamente mayores para intentar conseguir comida. Este esfuerzo físico adicional, sumado a la reducción de la ingesta calórica, provoca un debilitamiento progresivo de los animales. En muchos casos, la energía gastada en la búsqueda de alimento supera la energía obtenida, lo que impide que los pingüinos logren sobrevivir a este periodo de crisis oceanográfica.
El director científico de Oceana Perú recordó que esta situación no es un hecho aislado, ya que la especie ha atravesado episodios similares durante eventos intensos de El Niño en el pasado. No obstante, advirtió que el panorama actual es preocupante y que la mortalidad masiva podría repetirse si las condiciones oceanográficas continúan deteriorándose en los próximos días y semanas.
Respecto a las medidas de conservación, Rivero reconoció que, si bien el Perú cuenta con reservas diseñadas específicamente para proteger las colonias de pingüinos de Humboldt, estas herramientas resultan insuficientes frente a una crisis de hambre. El especialista detalló que las áreas protegidas han sido implementadas principalmente para resguardar a las colonias de los depredadores, pero no pueden solucionar la falta de alimento en el océano.
"Eso es lo que en principio se trató de hacer a través de las áreas protegidas... Se ha tratado de mantener las colonias protegidas de depredadores... pero con el problema del Niño es que estos animales, si no se les puede alimentar, se van moviendo en grandes cantidades, se desplazan y desgraciadamente no tenemos centros de rescate a esta escala como para atender una emergencia de esta magnitud", explicó el director de Oceana.
En medio de esta situación, se ha reportado que diversos ciudadanos han intentado rescatar a ejemplares jóvenes, tratando de alimentarlos por cuenta propia. Sin embargo, Rivero advirtió que esta labor es sumamente compleja y riesgosa para los animales. Los pingüinos de Humboldt requieren una dieta especializada y son propensos a deshidratarse con rapidez, lo que hace que el rescate amateur sea ineficaz si no se cuenta con el soporte técnico adecuado.
Ante este escenario, el especialista sostuvo que la prioridad inmediata debe ser reducir todas las amenazas adicionales que enfrentan los pingüinos cuando regresan, ya debilitados, a sus zonas de reproducción. Una de las preocupaciones principales es la actividad pesquera en las proximidades de las colonias. Rivero señaló que muchos ejemplares, al estar exhaustos, terminan atrapados en las redes de pesca, donde mueren enmallados o se ahogan. Por ello, enfatizó la urgencia de establecer zonas de protección estrictas alrededor de las colonias para evitar este impacto.
Finalmente, el director científico subrayó que la protección de la especie debe ser integral. Además de limitar la pesca cercana, es fundamental controlar la presencia de animales domésticos y plagas, como gatos, perros y ratas, dentro de las áreas protegidas. Asimismo, hizo un llamado a mantener un monitoreo permanente y riguroso de la gripe aviar, con el fin de evitar que nuevos brotes afecten a la población sobreviviente, que ya se encuentra en una posición de vulnerabilidad extrema.
La advertencia de Oceana Perú deja claro que la supervivencia del pingüino de Humboldt en las costas peruanas dependerá no solo de la evolución natural del Fenómeno El Niño, sino principalmente de la rapidez y eficiencia con la que se implementen medidas concretas para proteger su hábitat y mitigar los riesgos ambientales y humanos.


