La provincia de Santo Domingo se vio sacudida por un lamentable suceso durante las primeras horas del domingo 12 de julio de 2026. Un accidente de tránsito, ocurrido en la vía que conecta Puerto Limón con La Rocafuerte, terminó con la vida de un ciudadano, dejando un saldo de dolor y consternación en su círculo cercano y en la comunidad de la parroquia Puerto Limón.
El hecho trágico se registró aproximadamente a las 02:00 de la madrugada. De acuerdo con los reportes oficiales, el siniestro tuvo lugar en las inmediaciones del parque de la comuna Vicente Rocafuerte, un punto geográfico situado dentro de la jurisdicción de Santo Domingo. La víctima fue identificada plenamente como Ángel Ramón Torres, quien se desplazaba en una motocicleta en el momento en que ocurrió el incidente.
La respuesta de los servicios de emergencia fue inmediata tras la recepción de la alerta emitida por el ECU 911. Al sitio del accidente se desplazó personal de tránsito, quienes coordinaron las primeras acciones de control vial, junto con agentes especializados del Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT). La presencia de estos últimos fue fundamental para iniciar las diligencias técnicas necesarias que permitan esclarecer las circunstancias exactas que derivaron en este fatal desenlace.
Una vez en el lugar, los uniformados del SIAT procedieron a la recopilación de indicios materiales y a la ejecución de un procedimiento técnico riguroso. Estas labores de campo son esenciales para determinar la causa probable del siniestro, analizando factores como el estado de la vía, las condiciones climáticas del momento y el comportamiento del vehículo involucrado.
Según la información preliminar proporcionada por las autoridades, Ángel Ramón Torres conducía una motocicleta de la marca Suzuki, de color rojo. El impacto fue de tal magnitud que la motocicleta presentó daños materiales de consideración, evidenciando la fuerza del choque. Lamentablemente, la gravedad de las heridas sufridas por el conductor fue extrema, lo que provocó que el ciudadano falleciera en el lugar del accidente, antes de que pudiera recibir cualquier tipo de asistencia médica especializada.
Siguiendo los protocolos legales y forenses establecidos, los agentes especializados realizaron el levantamiento del cuerpo en la escena. Posteriormente, el cadáver fue trasladado por el personal de Medicina Legal hasta el Centro Forense de Santo Domingo, donde se llevaron a cabo los procedimientos correspondientes para la certificación legal de la muerte y el posterior análisis médico.
En cuanto al estado de la investigación, las autoridades han sido claras al señalar que, hasta el momento, no existe un informe final que determine las causas precisas del accidente. El SIAT mantiene las investigaciones abiertas y activas, con el propósito de establecer la dinámica exacta del hecho y analizar todas las circunstancias que rodearon la emergencia nocturna.
Como parte de este proceso investigativo, los especialistas realizaron la fijación de evidencias en la escena. Este paso es crítico en la criminalística vial, ya que permite reconstruir la trayectoria del vehículo y los puntos de impacto, aportando elementos técnicos objetivos que servirán de base para el proceso legal y la determinación de responsabilidades, si las hubiere.
La tragedia se extendió hasta la mañana del domingo, cuando los familiares de Ángel Ramón Torres acudieron al Centro Forense de Santo Domingo. En medio de un ambiente de profundo pesar, los allegados realizaron los trámites legales necesarios para retirar el cuerpo de su ser querido y darle el último adiós.
Durante su estancia en las instalaciones forenses, los familiares prefirieron mantener silencio ante la prensa, evitando brindar declaraciones detalladas sobre el suceso. No obstante, expresaron verbalmente el inmenso dolor que embarga a su hogar debido a la pérdida repentina de Torres, destacando el vacío irreparable que esta tragedia deja en su núcleo familiar y en todas las personas cercanas a él.
Mientras esperaban la entrega del cuerpo, los familiares se organizaban para preparar la despedida final en un clima de luto absoluto. La muerte de Ángel Ramón Torres no es un hecho aislado, sino que se suma a la preocupante lista de víctimas de accidentes de tránsito registradas durante el presente año en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchila, lo que pone de relieve la peligrosidad de las vías en la región.


