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Inglaterra corta el sueño de Noruega en unos cuartos de final dramáticos

Luego de caer en el duelo de cuartos de final frente a Inglaterra, el entrenador de los nórdicos estalló en llanto mientras analizaba el partido. Martín Odegaard, capitán de los vikingos, también mostró su desazón.

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Inglaterra corta el sueño de Noruega en unos cuartos de final dramáticos

El camino hacia la gloria en el Mundial 2026 ha dejado una nueva víctima y un nuevo clasificado. En un encuentro disputado en la ciudad de Miami, la selección de Inglaterra logró imponerse por 2-1 ante Noruega, asegurando así su boleto a la siguiente ronda y poniendo fin a la travesía de los nórdicos en un torneo que ya se percibía como histórico para ellos. El resultado deja a los Tres Leones avanzando con paso firme, mientras que para el plantel de los Vikingos el pitazo final significó el cierre de una etapa llena de ilusiones.

La eliminación de Noruega no fue recibida con resignación, sino con un profundo dolor que se hizo evidente en la zona mixta y en las conferencias de prensa. El impacto emocional de quedar fuera de la competición caló hondo en los jugadores y el cuerpo técnico, quienes no pudieron ocultar su tristeza. En los diálogos posteriores al encuentro, el llanto fue el protagonista para varios de los integrantes del equipo, reflejando la magnitud de lo que significaba este sueño interrumpido.

Uno de los momentos más conmovedores fue el testimonio del entrenador Ståle Solbakken. El director técnico, con las lágrimas recorriendo su rostro, compartió una reflexión sobre la naturaleza del fútbol de alto rendimiento. Solbakken manifestó sentir lástima por sus jugadores, describiendo el deporte de élite como una experiencia que puede ser "la más cruel o la más bella", dependiendo estrictamente de la posición en la que se encuentre el equipo al finalizar el partido.

En su análisis técnico del encuentro, Solbakken admitió que el inicio fue complicado, mencionando que los primeros 20 minutos del duelo fueron difíciles para su conjunto. No obstante, destacó el espíritu de lucha de sus dirigidos, calificando la actuación de Noruega como un "partido heroico en todos los sentidos". El entrenador fue enfático al elogiar a sus jugadores, subrayando que, aunque perder es la parte más dura del proceso, es una realidad inevitable en este nivel de competencia. Asimismo, recordó que el equipo ya había experimentado el éxito en el certamen, citando específicamente el triunfo obtenido contra Brasil como el ejemplo de aquellas veces en que las cosas salieron a su favor.

Por su parte, el capitán noruego y volante del Arsenal, Martín Odegaard, también se mostró visiblemente afectado. El líder del equipo describió sentirse "decepcionado y abatido", haciendo hincapié en que la forma en que se produjo la derrota hacía que el sentimiento fuera aún más doloroso. Según Odegaard, el equipo estuvo muy cerca de obtener un resultado positivo y consideró que, dada la calidad mostrada, fácilmente podrían haber ganado el encuentro, lo que incrementó la tristeza de la eliminación.

A pesar del desánimo, Odegaard mantuvo una visión equilibrada sobre el desempeño general de su selección. El capitán expresó sentirse muy orgulloso de los logros alcanzados a lo largo de todo el campeonato, asegurando que el nivel mostrado por el equipo fue altísimo. Para el futbolista, el periplo por Norteamérica dejó una mezcla de emociones contradictorias: el dolor de la derrota inmediata frente al orgullo y la satisfacción por lo conseguido colectivamente.

Un punto crítico del partido fue el segundo gol anotado por Jude Bellingham, el cual se originó tras un rebote concedido por el portero Nyland. Ante este hecho, Odegaard asumió un rol de protector y líder, exculpando al guardameta de cualquier responsabilidad individual. El capitán recordó que Nyland había sido fundamental durante todo el torneo y que su desempeño había sido clave para llevar al equipo a los cuartos de final en la ocasión anterior.

Odegaard insistió en que el equipo debe ganar y perder como una unidad, instando a Nyland a olvidar el error y a sentirse orgulloso de su trayectoria. Bajo esta premisa de solidaridad, Noruega se despide de una Copa del Mundo que quedará grabada en la memoria de su país. Los nórdicos hicieron historia al alcanzar por primera vez los cuartos de final, un camino marcado por la valentía y la capacidad de dejar fuera a potencias como Brasil. A pesar del desconsuelo en Miami, el equipo se retira con la frente en alto.

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