La selección argentina ha logrado su clasificación a las semifinales del Mundial tras superar a Suiza con un marcador final de 3-1 en un encuentro disputado en Kansas City. El partido, que se extendió hasta el tiempo suplementario, estuvo marcado por la intensidad física y un desenlace dramático que permitió a la Albiceleste avanzar en la competición.
El encuentro comenzó con un dominio argentino, donde el equipo se mostró superior en gran parte del juego. Sin embargo, el desgaste físico empezó a pasar factura a los jugadores de Lionel Scaloni, quienes comenzaron a quedarse sin piernas conforme avanzaba el reloj. Esta situación, sumada a una demora en los cambios tácticos, permitió que Suiza encontrara el camino para empatar el encuentro en un momento de mayor animo para el conjunto helvético.
El rumbo del partido cambió drásticamente en el minuto 72, cuando el jugador suizo Embolo fue expulsado tras una simulación detectada por el VAR, dejando a su equipo con diez hombres en cancha. A pesar de la ventaja numérica, Argentina siguió sufriendo y el encuentro se mantuvo en tensión hasta el final del tiempo reglamentario, donde destacaron las intervenciones del portero suizo, Kobel, quien evitó goles inminentes de Lionel Messi y Lisandro Martínez.
La historia se definió en la prórroga. En el minuto 112, Julián Álvarez anotó un gol determinante que destrabó el encuentro, aprovechando una oportunidad tras un intento previo de Messi. Finalmente, en el minuto 120+1, un contragolpe letal sentenció el partido: tras una pérdida de balón de Suiza en ataque, Lautaro Martínez definió la historia al aprovechar un rebote después de que Almada perdiera el mano a mano con el portero.
Tras el pitazo final, el capitán Lionel Messi expresó su satisfacción por el resultado, calificando la victoria como "un triunfo muy duro". Messi señaló que el equipo sabía que se enfrentaría a un partido de mucha intensidad y destacó la importancia de haber dado este paso para tener una semana de preparación más tranquila antes del próximo desafío. Para el astro argentino, la semifinal será especial, ya que será la tercera de su carrera en un Mundial y enfrentará por primera vez a Inglaterra en un partido oficial o amistoso.
Por su parte, el entrenador Lionel Scaloni definió la victoria como "un partido histórico", aunque mantuvo un tono realista al admitir que existen aspectos por mejorar. Scaloni reconoció que el equipo sufrió ante un rival muy físico y subrayó que, aunque hay errores que corregir, es preferible hacerlo mientras se obtienen victorias. Respecto al próximo rival, el técnico afirmó que enfrentar a Inglaterra es similar a enfrentar a cualquier otro equipo difícil, como Noruega, enfatizando la complejidad de ambos rivales.
Julián Álvarez, pieza clave en la victoria, manifestó sentir un gran "desahogo" tras el partido, haciendo referencia a las críticas que el equipo había recibido en las redes sociales. El delantero del Atlético de Madrid resaltó la unión del grupo para salir adelante a pesar de las dificultades y el desgaste físico implicado en jugar 120 minutos.
El camino de Argentina ahora conduce a Atlanta, Georgia, donde el próximo miércoles 15 de julio se enfrentarán a Inglaterra en semifinales. Este duelo representa la primera vez que ambas selecciones se encuentran en una Copa del Mundo desde el año 2002. El encuentro está programado para las 4 p.m. hora de Buenos Aires y las 3 p.m. hora de Miami.
En la previa del partido contra Suiza, ya se habían manifestado figuras como el defensa Cristian ‘Cuti’ Romero, quien atribuyó el "ADN ganador" de la selección al legado de Messi y Ángel Di María. Asimismo, Lisandro Martínez había destacado la importancia de respetar al rival, reconociendo el mérito de Suiza por haber llegado a esa instancia. En el lado suizo, el capitán Granit Xhaka había expresado su admiración por la mentalidad sudamericana y el hambre de ganar de los argentinos, aunque confiaba en que la nueva generación de fútbol suizo podría haber cambiado la historia.


