El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha emitido un pronunciamiento oficial para manifestar su postura frente a las recientes declaraciones realizadas por el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella. A través de un comunicado publicado el sábado 11 de julio, las autoridades venezolanas expresaron haber observado con "extrañeza" las palabras del mandatario electo colombiano, quien habría pretendido atribuirse competencias amplias en lo que respecta a las labores de recuperación y reconstrucción de las zonas que resultaron afectadas por los sismos ocurridos el pasado 24 de junio en territorio venezolano.
La respuesta del Estado venezolano ha sido tajante y directa, reafirmando que la conducción, planificación y ejecución de todo el proceso de recuperación y reconstrucción, así como el desarrollo integral de las áreas impactadas por el denominado "doblete sísmico", es una responsabilidad que corresponde exclusivamente al Estado venezolano. Con este señalamiento, el Gobierno busca dejar claro que cualquier intervención o gestión en el terreno debe estar supeditada a la autoridad nacional, rechazando cualquier intento de injerencia externa en la gestión de la crisis.
En el documento oficial, se detalla que Venezuela ya ha puesto en marcha todas sus capacidades nacionales para enfrentar las consecuencias de los desastres naturales. Para llevar a cabo este complejo proceso de rehabilitación, el Gobierno ha activado una estructura robusta que incluye la participación directa de las instituciones del Estado, la industria nacional y un esfuerzo coordinado entre empresas públicas y privadas. Asimismo, se ha destacado la movilización del talento técnico y profesional necesario para garantizar que las obras de reconstrucción se realicen bajo los estándares requeridos y en beneficio de la población afectada.
Paralelamente, el Gobierno de Venezuela aprovechó el comunicado para extender un agradecimiento formal a los diversos gobiernos, organismos internacionales y pueblos hermanos que han manifestado sus expresiones de solidaridad y apoyo tras los terremotos del 24 de junio. No obstante, el Ejecutivo venezolano subrayó que cualquier tipo de asistencia externa debe manejarse bajo sus propios términos y atribuciones.
Al respecto, la misiva aclara que, en caso de ser necesario, el Estado venezolano, ejerciendo sus atribuciones soberanas, será quien establezca las alianzas de cooperación con empresas internacionales, ya sean públicas o privadas. Estas alianzas, según indica el comunicado, tendrían el propósito de contribuir a las labores de recuperación y reconstrucción, sumándose a los esfuerzos que ya vienen realizando el pueblo venezolano y su Gobierno.
Finalmente, el comunicado cierra con una declaración explícita sobre la relación bilateral en el marco de esta emergencia. El Gobierno de Venezuela dejó muy claro que, hasta la fecha, no existe ni está prevista ninguna articulación de ningún tipo con el gobierno electo de Colombia para las tareas de reconstrucción.
Con este posicionamiento, Venezuela ratifica que la gestión de los daños causados por los sismos es un asunto de soberanía interna. La insistencia en que la planificación y ejecución dependen únicamente del Estado venezolano responde a la necesidad de mantener el control total sobre la recuperación de la infraestructura y el bienestar social en las zonas damnificadas, descartando cualquier rol activo o directivo por parte de la administración electa de Colombia en este proceso específico.


