Durante una reciente interacción con la prensa en Ankara, previa a una cumbre de la OTAN, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una nueva ola de controversias al realizar una serie de declaraciones que han sido calificadas como falsas por expertos, gobiernos y organismos de verificación. Las afirmaciones ocurrieron en el marco de una reunión con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y abarcaron temas que van desde la seguridad territorial en el Ártico hasta sus propios logros en política exterior y economía.
Uno de los puntos más polémicos fue la mención de Groenlandia, el territorio autónomo de Dinamarca. El mandatario estadounidense reiteró su postura de que la isla debería estar bajo el control de Estados Unidos y aseguró que el territorio se encuentra actualmente “rodeado por barcos de China y de Rusia”. No obstante, esta aseveración carece de sustento fáctico. Diversos expertos independientes, así como los gobiernos y las Fuerzas Armadas de Dinamarca, han rechazado categóricamente esta versión. Asimismo, autoridades y habitantes de Groenlandia, junto con funcionarios estadounidenses tanto actuales como anteriores, han señalado que dicha situación no existe.
En respaldos específicos, el comandante de las fuerzas árticas de Dinamarca informó en una entrevista el mes pasado que no se han observado barcos chinos ni rusos en Groenlandia o sus alrededores, siguiendo el patrón habitual de la zona. Por su parte, P. Whitney Lackenbauer, profesor de la Universidad Trent en Canadá y especialista en seguridad del Ártico, calificó la afirmación de Trump como “completamente inventada” y reiteró recientemente que la declaración sigue siendo inexacta. Aunque es posible que el presidente haya tenido acceso a inteligencia clasificada sobre actividad marítima puntual, los expertos subrayan que esto no equivale a que la isla esté “rodeada”.
En el ámbito de la política exterior, Trump volvió a recurrir a una de sus afirmaciones más recurrentes al asegurar que ha “resuelto ocho guerras”. Sin embargo, el análisis de dicha lista revela múltiples imprecisiones. Entre los conflictos citados se encuentran situaciones que no fueron guerras durante su mandato, como una disputa diplomática entre Egipto y Etiopía, y un conflicto entre Serbia y Kosovo cuya naturaleza nunca fue clara. Además, incluyó la guerra entre Rwanda y la República Democrática del Congo, la cual persiste a pesar de un acuerdo de paz impulsado por su administración.
La lista de conflictos resueltos también incluía la guerra entre Israel y Hamas, a pesar de que Israel mantiene ataques casi diarios en Gaza pese al alto el fuego promovido por Estados Unidos. Asimismo, Trump mencionó el breve conflicto de 2025 entre Israel e Irán, omitiendo que posteriormente Israel se unió a Estados Unidos para iniciar una nueva guerra contra Irán en 2026.
Respecto a la ayuda militar enviada a Ucrania, el presidente afirmó que durante la gestión de Joe Biden se entregaron “cientos de miles de millones de dólares en equipo militar”. Esta cifra es una exageración considerable según los datos del Instituto Kiel para la Economía Mundial de Alemania. Este centro de estudios indica que, entre finales de enero de 2022 y abril de 2026, Estados Unidos destinó aproximadamente 74.000 millones de dólares en ayuda militar. Si se suma la ayuda financiera y humanitaria, el monto total asciende a unos 132.000 millones de dólares, cifra que dista significativamente de los “cientos de miles de millones” alegados.
En materia económica, Trump sostuvo que se han invertido “US$ 19,2 billones” en Estados Unidos durante los primeros 12 meses de su actual mandato, asegurando que la cifra es ahora sustancialmente mayor tras 18 meses en el poder. Esta declaración tampoco tiene fundamento. El propio sitio web de la Casa Blanca reportaba que se habían anunciado 10,6 billones de dólares en grandes inversiones, una cifra que ya es considerada exagerada. Una investigación de CNN reveló que dicho monto incluía promesas imprecisas, anuncios de comercio bilateral que no son inversiones reales y declaraciones que no constituían compromisos formales. En contraste, datos federales muestran que la inversión extranjera directa nueva en Estados Unidos fue de aproximadamente 232.000 millones de dólares en 2025.
Finalmente, el mandatario volvió a describir las elecciones presidenciales de 2020 como “amañadas”, una afirmación que ha sido desmentida repetidamente, confirmando que perdió legítimamente aquel proceso electoral frente a Joe Biden.


