Ismael Zambada García, conocido como "El Mayo", el histórico líder del Cartel de Sinaloa, ha manifestado su aceptación a una sentencia de cadena perpetua en los Estados Unidos. Esta decisión, revelada a través de una carta enviada por su defensa legal, tiene como objetivo principal intentar evitar el traslado del procesado a una cárcel de máxima seguridad, basándose en su estado de salud y su actitud procesal.
El documento, redactado por su abogado Frank A. Perez y dirigido al juez del caso, es explícito sobre la postura del acusado. En el escrito se recoge que Ismael Zambada García acepta que, debido a la gravedad de los delitos que ha cometido, la consecuencia jurídica correspondiente será una sentencia de prisión de por vida. Esta comunicación llega en un momento procesal crítico, situándose apenas dos veces antes de la audiencia programada para el próximo 20 de julio, fecha en la que el narcotraficante esperaba conocer su sentencia definitiva, tras haber sufrido el aplazamiento de dicha cita en un par de ocasiones previas.
Uno de los puntos centrales de la estrategia de la defensa es la condición física del imputado. El abogado Perez destaca que el líder criminal, quien tiene 76 años de edad, se enfrenta actualmente a un cuadro complejo de problemas de salud directamente relacionados con su avanzada edad. Bajo este argumento, la defensa solicita formalmente que el centro penitenciario al que sea enviado Zambada esté adecuadamente equipado para brindar el tratamiento médico necesario que requiere el acusado.
Es importante precisar que la defensa ha aclarado que no se está solicitando la asignación a una instalación de baja seguridad ni se pide un trato preferencial o especial. Lo que el abogado argumenta es la necesidad de que "El Mayo" sea ubicado en un entorno médico o administrativo que sea seguro. En la carta, se subraya que el acusado reconoce y acepta plenamente la sentencia que el tribunal imponga, admitiendo que dicha decisión excluirá cualquier posibilidad de ser liberado de su encarcelamiento en el futuro.
La defensa también ha hecho hincapié en que Ismael Zambada ha sido inequívoco en la aceptación de su responsabilidad desde el momento de su llegada a territorio estadounidense, la cual ocurrió bajo circunstancias calificadas como sumamente inusuales. Según el escrito, esta aceptación de responsabilidad ha sido continua e inquebrantable durante los últimos casi dos años. El abogado recuerda que, durante la audiencia de Cambio de Declaración celebrada el 25 de agosto de 2025, el procesado reconoció la base fáctica de su conducta delictiva y expresó remordimiento por sus acciones.
Para respaldar la solicitud de un entorno penitenciario adecuado, el abogado Perez resalta la actitud cooperativa y complaciente que ha mantenido Zambada ante la justicia de Estados Unidos. Según la defensa, esta postura evitó la realización de lo que habría sido uno de los juicios federales más complejos en la historia del país. En este sentido, el abogado establece una diferencia explícita entre el comportamiento de Zambada y el de otras figuras del crimen organizado extranjero extraditadas a Estados Unidos.
Específicamente, se menciona el caso de su antiguo socio en el Cartel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán. Mientras que Zambada optó por la aceptación de los cargos, Guzmán pasó por un juicio con jurado que se extendió durante 11 semanas hace siete años. Aunque el abogado reconoce que El Chapo tenía el derecho legal de mantener su presunción de inocencia, señala que dicho proceso ejerció una presión considerable sobre los recursos y el personal del tribunal, generando millones de dólares en costos relacionados con medidas de seguridad adicionales que fueron ampliamente reportadas en su momento.
Finalmente, la noticia recuerda el contexto del arresto de Ismael Zambada. El líder criminal fue entregado a las autoridades estadounidenses a finales de julio de 2024 por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán, hecho que el propio Zambada reconoció como un secuestro en su declaración de culpabilidad. Este evento desencadenó un terremoto de violencia entre dos facciones enfrentadas del Cartel de Sinaloa: Los Chapitos y Los Mayos. Desde entonces, el territorio norteño de México ha sufrido una brutal ola de enfrentamientos, siendo la ciudad de Culiacán el escenario principal de esta guerra interna.

