En la ciudad de La Paz, el escenario político actual se ha visto marcado por una nueva controversia centrada en la gestión de las obras públicas y la administración de los espacios urbanos. El pasado lunes, 6 de julio de 2026, se dio a conocer que el diputado Alejandro Reyes ha tomado una determinación formal respecto a la fiscalización de las intervenciones realizadas en la infraestructura de la ciudad, específicamente en lo que respecta a la bóveda del río Choqueyapu.
Según la información proporcionada por la Agencia Boliviana de Información (ABI), el legislador Alejandro Reyes anunció públicamente que solicitará la realización de una auditoría detallada sobre las obras de reparación que fueron ejecutadas en la bóveda del río Choqueyapu. Esta solicitud surge como una respuesta directa a una serie de tensiones y polémicas que han escalado en los últimos tiempos entre las autoridades municipales de la sede de gobierno.
El detonante de esta petición de auditoría se encuentra vinculado a un conflicto abierto y público entre el actual alcalde de La Paz, César Dockweiler, y quien fuera su antecesor en el cargo, Iván Arias. La disputa entre ambos mandatarios municipales ha girado en torno a diversos puntos de gestión, pero ha cobrado especial relevancia debido a la polémica generada por el uso de la plaza y la organización de una verbena. Este enfrentamiento político ha puesto bajo la lupa las decisiones administrativas y las obras ejecutadas en periodos recientes.
La decisión del diputado Reyes de intervenir a través de una solicitud de auditoría busca esclarecer los pormenores de las reparaciones efectuadas en la bóveda del río Choqueyapu. Esta zona es neurálgica para la ciudad de La Paz, y cualquier intervención en su estructura requiere de una supervisión técnica y financiera rigurosa. El legislador considera necesario que se revise la ejecución de dichas obras para garantizar que los procesos se hayan llevado a cabo conforme a la normativa vigente y con la transparencia debida.
El contexto de esta solicitud se enmarca en la fricción persistente entre César Dockweiler e Iván Arias. El uso de la plaza y la realización de la verbena han servido como catalizadores para que salgan a la luz cuestionamientos sobre la gestión de la infraestructura urbana. La polémica no se ha limitado únicamente a la organización de eventos, sino que ha trascendido hacia la fiscalización de las obras físicas que afectan la seguridad y el funcionamiento de la ciudad, como es el caso de la bóveda del río Choqueyapu.
Desde la perspectiva del diputado Alejandro Reyes, la auditoría es la herramienta idónea para dirimir las controversias y determinar la calidad y legalidad de las reparaciones realizadas. Al solicitar este proceso, el parlamentario busca que se analicen los costos, los materiales utilizados y el cumplimiento de los plazos en las obras de la bóveda, evitando que la disputa política entre el alcalde actual y el exalcalde quede sin una respuesta técnica y administrativa clara.
La situación en La Paz refleja una dinámica de fiscalización constante donde las obras públicas se convierten en el centro de debates políticos. La solicitud de auditoría sobre el río Choqueyapu pone de manifiesto la necesidad de transparencia en la transición de gestiones municipales, especialmente cuando existen discrepancias profundas entre la administración de César Dockweiler y la gestión previa de Iván Arias.
En resumen, el anuncio realizado este lunes por el diputado Alejandro Reyes marca el inicio de un proceso de revisión legal y técnica sobre las obras de reparación de la bóveda del río Choqueyapu. Este movimiento legislativo es la consecuencia directa de la polémica suscitada por la verbena y el uso de la plaza, elementos que han profundizado la brecha entre los actuales y anteriores administradores de la municipalidad paceña. La ciudadanía y las entidades fiscalizadoras aguardan ahora el desarrollo de esta auditoría para conocer los resultados reales de las intervenciones en dicha infraestructura.


