ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 15 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Grounding: ¿Qué dice la ciencia sobre los beneficios de caminar descalzo sobre la tierra?

Caminar descalzo sobre la tierra, el césped o la arena es una práctica que muchas personas realizan por placer, pero en los últimos años también ha despertado interés por sus posibles efectos sobre la salud. Conocida como grounding o earthing, esta técnica consiste en mantener contacto directo con la superficie terrestre con la idea de restablecer una conexión eléctrica natural entre el cuerpo y la Tierra.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Grounding: ¿Qué dice la ciencia sobre los beneficios de caminar descalzo sobre la tierra?
Puntos clave

El grounding o earthing es una tendencia que invita a caminar descalzo sobre superficies naturales para restablecer la conexión eléctrica entre el cuerpo y la Tierra. Sus defensores sugieren que esta práctica puede reducir el estrés, mejorar el sueño y disminuir la inflamación al interactuar con la carga eléctrica del planeta. Desde la podología, se confirma que caminar sin calzado fortalece los músculos del pie y mejora el equilibrio. Sin embargo, la comunidad científica advierte que la evidencia actual es limitada y requiere estudios más robustos para validar sus efectos terapéuticos definitivos. Para practicarlo con seguridad, se recomienda evitar zonas peligrosas y consultar a un médico en casos de diabetes o heridas abiertas. El grounding debe considerarse un complemento para el bienestar general y nunca un sustituto de los tratamientos médicos profesionales.

En los últimos años, ha cobrado fuerza una tendencia que invita a las personas a regresar a lo básico para mejorar su bienestar: caminar descalzo sobre la tierra, el césped o la arena. Esta práctica, que para muchos es simplemente un acto de placer o relajación, ha despertado un interés creciente en el ámbito de la salud bajo los nombres de "grounding" o "earthing". La premisa fundamental de esta técnica es restablecer una conexión eléctrica natural entre el cuerpo humano y la superficie terrestre.

El concepto del grounding se basa en la idea de que la Tierra posee una carga eléctrica natural. Según los promotores de esta práctica, mantener el contacto directo con superficies naturales como la grama, la arena, la roca o la tierra permitiría un intercambio de electrones entre el planeta y el organismo. De acuerdo con esta teoría, dicho proceso podría influir positivamente en diversos procesos fisiológicos, especialmente aquellos relacionados con el sistema nervioso, el estrés y la inflamación. Para quienes no tienen acceso a entornos naturales, existen incluso dispositivos diseñados específicamente para simular este contacto eléctrico.

Uno de los puntos más destacados por quienes defienden el grounding es su capacidad para reducir el estrés y promover la relajación. Al respecto, el doctor Gaétan Chevalier, investigador del Earthing Institute, ha señalado en entrevistas con Healthline que diversos estudios piloto sugieren que el contacto directo con la Tierra puede influir en la actividad del sistema nervioso autónomo. Según Chevalier, esto podría favorecer un estado de mayor tranquilidad en el individuo, aunque el propio investigador ha reconocido que todavía es necesario realizar ensayos clínicos de mayor calidad para confirmar estos hallazgos de manera definitiva.

Asimismo, el descanso es otro de los pilares donde se atribuyen beneficios al grounding. Algunas investigaciones preliminares han indicado que quienes practican esta técnica podrían experimentar una mejora en la calidad del sueño. Esto se vincula con la posible regulación de los ritmos del cortisol, una hormona directamente relacionada con la respuesta del cuerpo ante el estrés. No obstante, la comunidad científica mantiene una postura cautelosa, advirtiendo que los resultados actuales son insuficientes para establecer una relación causal definitiva entre caminar descalzo y la mejora del sueño.

Más allá de las teorías eléctricas y energéticas, existen beneficios mecánicos comprobables desde la perspectiva de la podología. La especialista Emily Splichal, en declaraciones para CNN Health, explicó que caminar descalzo sobre superficies seguras es una forma efectiva de fortalecer los músculos intrínsecos del pie. Esta actividad no solo ayuda a mejorar el equilibrio, sino que también estimula la propiocepción, que es la capacidad del cuerpo para percibir la posición y el movimiento de las extremidades en el espacio. Splichal aclaró, sin embargo, que estos beneficios dependen estrictamente de la condición física de cada persona y de que la práctica se realice en entornos seguros.

A pesar del entusiasmo que rodea al grounding, la evidencia científica global sigue siendo limitada. Una revisión exhaustiva publicada en la biblioteca de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) concluyó que, si bien existen reportes de efectos positivos sobre el dolor, el sueño y la inflamación, la mayoría de estas investigaciones se basan en un número reducido de participantes. Por lo tanto, el NIH destaca la necesidad de replicar estos estudios con metodologías más robustas y muestras más amplias antes de poder emitir conclusiones definitivas.

Para aquellos interesados en incorporar el grounding en su rutina, los especialistas recomiendan tomar ciertas precauciones básicas. Es fundamental elegir lugares seguros y libres de objetos punzantes o elementos que puedan provocar lesiones en la planta del pie. Además, se advierte que no todas las personas deben realizar esta práctica sin supervisión; aquellos que tengan heridas abiertas, problemas de sensibilidad en los pies o enfermedades crónicas como la diabetes, que incrementan el riesgo de complicaciones por lesiones, deben evitar caminar descalzos a menos que cuenten con la autorización de un profesional de la salud.

En conclusión, aunque caminar sobre la naturaleza puede ser una experiencia gratificante y contribuir al bienestar mental y físico, sus efectos terapéuticos específicos continúan bajo investigación. Los expertos coinciden en que el grounding debe entenderse como una práctica complementaria que puede formar parte de un estilo de vida saludable, pero nunca debe considerarse un tratamiento médico ni sustituir las recomendaciones y diagnósticos de los profesionales de la salud.

Cobertura en Video